¿Tienes problemas con los vecinos a causa de los ladridos de tu perro? ¿No entiendes por qué ladra tanto? ¿Pierdes la paciencia? En este artículo te explico qué puede estar pasando con tu perro y cómo ayudarle a reducir en nivel de ladrido.

¿Es un problema que un perro ladre?

Lo primero que tengo que decirte es que el ladrido no es algo negativo en los perros ya que es un medio natural de comunicación para ellos. Pero si éste aparece en determinadas circunstancias concretas o de forma exagerada o no funcional puede ser señal de que algo no anda bien.

Como responsables de su felicidad, es nuestro deber entender y diferenciar estas situaciones y sus ladridos ya que puede ser que nuestro compañero canino esté manifestando algo. Una vez que tengamos identificada la causa por la que el perro ladra nos podremos poner manos a la obra.

Lo segundo que debes tener muy claro es que no hay soluciones rápidas ni milagrosas. Y si te estás preguntado si me refiero a los collares anti-ladridos (entre otros métodos)… sí, me refiero a ellos.

Colgar al cuello de tu perro un aparato que da descargas no es la forma de hacer las cosas, ni desde el punto de vista del aprendizaje para el perro ni desde el punto de vista ético.

Por lo tanto, si esperas ideas mágicas que eliminen los ladridos de tu perro sin que muevas un dedo… no te molestes en seguir leyendo. Ahora, si eres una persona preocupada por tu compañero y dispuesta a aprender, entender y ayudar activamente a tu amigo cuadrúpedo, bienvenida!

Hablando de aspectos de conducta, como el ladrido, no existen soluciones inmediatas ni milagrosas

Vamos a ver las causas típicas por las que un perro ladra y algunos consejos que puedes aplicar a cada caso. Desde luego no están todas, porque cada animal es único y sus circunstancias son únicas, pero posiblemente con lo que vas a leer aquí tendrás una idea bastante certera de qué puede estar pasando y qué puedes hacer al respecto.

¿La raza influye en que un perro ladre más o menos?

Sí, desde luego.

No todas las razas de perro son ideales para convivir con cualquier persona, aunque por lo que vemos día a día no dedicamos demasiado tiempo a pensar qué tipo de perro queremos tener en cuanto a carácter y temperamento, sino que nos centramos en qué perro nos gusta estéticamente. Si solo valoras eso, después pueden aparecer problemas, ya que hay razas de perro que ladran más que otras.

Las razas hoy en día son resultado de la selección que ha hecho el hombre en su cría durante años, buscando aptitudes concretas en cada caso. Es decir, cada raza normalmente cuenta con unas características que la hacen destacar respecto al resto en algo concreto. Y ese algo puede ser el ladrar.

Por ejemplo, hay razas que se han utilizado tradicionalmente como perros de guarda, “diseñadas” para proteger lugares y desconfiar de extraños… normalmente utilizando el ladrido para ello. Algunas razas de este tipo son los pastores alemanes, el malinois, rottweiller, etc.

Otras razas muy comunes como perros de compañía son las de tipo “pequeño”. Pero debes saber que muchas de estas razas fueron seleccionadas para avisar, por lo que puede ser que sean más ladradores de lo normal, como por ejemplo el bichón maltés, el yorkshire terrier, el chihuahua, etc.

Sí, la raza importa en el ladrido.

Para que no haya lugar a equívoco, no pretendo decir que las mencionadas razas sean ni peores ni mejores, pero sí debes saber que en ciertos momentos pueden ladrar mucho, por lo que es interesante saber si puede ser debido a su predisposición genética para hacerlo. Como decía, es importante conocer el carácter de la raza, no solo la estética.

Por lo tanto, si en tu caso tienes algún perro similar a los indicados debes entender que el ladrido es una parte importante en la naturaleza de tu perro. Hay que entenderlo y aceptarlo, y nunca castigar al perro por ello.

Aun así, hay muchas ideas de las que menciono a lo largo de este artículo que puedes usar para tratar de mitigar o reducir el ladrido.

perro bostezando por estrés

¿Crees que este perro tiene sueño?

El estrés en perros, más común de lo que pensamos, también influye en el ladrido.

Muchos perros sufren de estrés hoy en día por las más diversas causas, y al igual que nos pasa a las personas, cuando padecemos estrés estamos más irritables, gruñimos más (sí, las personas) y reaccionamos más exageradamente, con malas formas o contestaciones.

Un perro que padezca estrés puede ocurrirle algo similar. Los perros con estrés pueden ladrar ante estímulos que antes no provocaban ladrido sin que haya pasado aparentemente nada.

También pueden ladrar o perseguir a “presas” poco habituales para un can, como un corredor, un ciclista o un coche. A mayor estrés, menor será el umbral que aguantará el perro y antes reaccionará.

Qué hacer si tu perro ladra por estrés.

Si crees que puede ser tu situación, lo que te recomiendo encarecidamente es ayuda profesional. El estrés puede aparecer por muchas causas y si no se ataca de raíz puede convertirse en estrés crónico, lo cual debes evitar. Es necesario estudiar al perro y su entorno para tratar de ver qué ajustes son necesarios realizar y llevar a cabo una terapia de reducción de estrés para que el perro se libre de esta carga.

De ese modo volverás a tener un perro tranquilo que gestiona correctamente los estímulos, ofreciendo reacciones normales y no un festival de ladridos.

Algo muy sencillo y que te puede ayudar a controlar los niveles de estrés son los trabajos de olfato, es decir, que el perro use su nariz para buscar, rastrear y encontrar cosas.

Parece mentira, pero muchos de nuestros perros llegan a “olvidar” usar su nariz, son incapaces de aguantar con el hocico pegado al suelo varios minutos para seguir un olor… y eso es una señal inequívoca de que algo anda mal, y posiblemente haya problemas de estrés. Su entorno o ritmo de vida les ha llevado por delante, se han «olvidado» de ser perros y debes ayudarles cuanto antes a recuperar su equilibrio.

perro aburrido

El perro aburrido y los ladridos, mala combinación.

Ellos llevan mal esto de aburrirse… Los perros necesitan trabajar, dedicar su energía a algo (ya sea una actividad profesional como tal, un juego desafiante, un entrenamiento, etc.). Un perro aburrido y sin estimulación es carne de cañón para multitud de problemas de comportamiento, como la vocalización excesiva ante el más mínimo estímulo.

Ponte en su lugar: un perro que no tiene nada que hacer, que se encuentra solo y que de repente escucha un ruido. Toda su atención irá dirigida a ese sonido, y ya que es lo único que ha pasado en las últimas horas, pues algo tendrá que hacer! Por ejemplo, ladrar. No va a dejar pasar la oportunidad de dedicar energía a algo, claro está.

Qué hacer si tu perro ladra por aburrimiento.

Lo que debes hacer es tratar de impedir que se aburra, ofrecer lo que llamamos “enriquecimiento ambiental”.

Debes conseguir que el entorno del perro sea más estimulante, más entretenido o incluso desafiante para que así el perro pase una parte de su tiempo haciendo algo útil y después pueda relajarse y descansar más plácidamente, olvidándose de otros ruidos o estímulos que no aportan nada.

Esto es fácil de conseguir: sonidos de fondo, comida, olores, juguetes de diferentes tipos… todo vale, solo hay que ser algo imaginativo.

Mi perro cuando se queda solo: la ansiedad por separación.

Esta patología la sufren los perros que no pueden quedarse solos y que frecuentemente se manifiesta en forma de vocalizaciones, ya sea con ladridos, aullidos y/o llantos. Los perros que sufren este problema también pueden morder cosas o perder el control de las conductas higiénicas dentro de casa.

En este caso, lo primero que debes hacer es diferenciar la ansiedad por separación del aburrimiento, ya que ambas situaciones pueden darse cuando el perro se queda solo y el tratamiento es diferente. Lo más sencillo es dejar una cámara web conectada o grabando, para así ver qué es lo que ocurre en tu ausencia.

Para diferenciar el aburrimiento de la ansiedad por separación debes mirar el tiempo que pasa desde que te vas hasta que el perro rompe a ladrar o a llorar. En el caso de la ansiedad es prácticamente inmediato, mientras que hablando de aburrimiento el perro suele deambular un rato e intentar varias cosas antes de ponerse a ladrar.

Además, otro síntoma claro que te ayudará a identificar si tu perro sufre ansiedad por separación es que ladra todas y cada una de las veces que se queda solo. Si solo lo hace algunas veces, estaremos hablando de otro problema (aburrimiento, miedo, reacción a algún estímulo externo como un ruido o el ladrido de otro perro, o lo que sea).

¿Tu perro lo pasa mal cuando se queda solo?

Descarga gratis esta guía para prevenir la ansiedad por separación y evita que el problema aparezca.

La ansiedad por separación es un problema importante, le pasa mucha factura al estado anímico del perro y también al nuestro si tenemos problemas con los vecinos. Por ello es necesario realizar un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado. Si crees que es tu caso, quizá te interese este recurso sobre ansiedad por separación.

Mi perro ladra a todo y no sé por qué: la socialización inadecuada.

La socialización del cachorro es el momento más importante en la vida del perro. A esa edad debemos preocuparnos por su salud, pero no solo eso… una correcta socialización conseguirá que tengamos un perro amable y estable durante toda la vida.

Si la socialización no se ha realizado correctamente, puede que el perro desarrolle algún miedo, inseguridad o tenga reacciones extrañas en las que puede ladrar.

Esto puede ir desde perros que ladran insistentemente a otros perros o personas, o perros que simplemente ladran a algunas cosas concretas, como un carrito de bebe, una persona con mochila, una maleta, etc. Dependiendo del nivel de socialización (o mejor dicho, de su carencia) y de las experiencias que vaya viviendo el perro, construirá sus reacciones ante cosas que para él van a ser extrañas.

Qué hacer si tu perro ladra a todo por una mala socialización.

De cachorros esto es algo fácil de solucionar, de ahí la grandísima importancia que tiene hacer una correcta socialización de tu perro. De adultos ya no es tan sencillo, pero puedes ayudarles.

Deberás realizar un trabajo de habituación progresiva, para que el perro entienda que todas esas cosas que le causan inseguridad son inofensivas y que no es necesario reaccionar así. Es un trabajo por tanto progresivo (con paciencia) y debe realizarse de forma amable, asociando estímulos positivos que hagan que el perro vea ese carrito o esa persona con mochila como algo neutro o incluso positivo, aceptando las cosas con normalidad.

Debes tener cuidado ya que una cosa puede ser timidez e inseguridad y otra que el perro manifieste miedo. Si tienes duda sobre esto o ves que el perro trata de huir insistentemente o incluso puede llegar a mostrar alguna respuesta agresiva, lo mejor es trabajar de la mano de un profesional para solucionar el problema.

perro ladrando

Querer y no poder: mi perro ladra por frustración.

Esto es algo también muy típico. La frustración puede aparecer de muy diversas formas, por ejemplo: que el perro quiera saludar a otro perro o persona y al no permitírselo se ponga a ladrar, que quiera jugar o interaccionar con un objeto y no pueda, que demanden algo de nosotros y no se lo demos…

Dependiendo de cómo se hayan desarrollado las cosas y de la tolerancia a la frustración del perro en concreto, esta situación puede afectar en mayor o menor medida.

Puede ser que de forma no intencionada hayas reforzado la conducta de ladrido de tu perro: si te ladra para pedir algo, intentas no dárselo pero al final, por no soportarlo más, terminas cediendo tras una buena sarta de ladridos… Ahí acabas de reforzar que el perro ladre para conseguir aquello que quería.

Explico más este aspecto en el siguiente punto.

Depende también, como te decía, de la tolerancia a la frustración que sea capaz de manejar el perro (y de lo optimista o pesimista que sea). Los hay muy tranquilos que enseguida asimilan las cosas y no insisten y los hay que a la primera negativa o la primera sensación de frustración rompen a ladrar y pierden el control. Esto activa mucho el estrés, lo que abre un círculo vicioso que no te ayuda en absoluto.

Qué hacer si tu perro ladra por frustración.

Si lo que ocurre es que tu perro no tiene demasiada tolerancia a la frustración, esto es posible trabajarlo mediante adiestramiento.

Normalmente un trabajo de obediencia básica ayuda a madurar a los perros, y si entrenas algunos ejercicios como el “quieto” o ejercicios de atención (como mantener la mirada, por ejemplo) conseguirás progresivamente que tu perro gane aguante y por tanto tolerancia a la frustración.

En la misma línea van ejercicios del tipo “control de impulsos”, es decir, que el perro consiga controlarse ante estímulos muy valiosos para él, como por ejemplo que no se abalance sobre la comida, que no salga lanzado cuando la puerta se abre ante él, etc. Toda esta línea de trabajo hará que el perro gane en tranquilidad y control.

En este caso sería recomendable también analizar cuál es el estado del perro en cuanto a estrés, ya que es algo que puede estar muy relacionado. Los perros estresados van a tener muy poca o nula tolerancia a la frustración, y como es una situación que realimenta el estrés puede convertirse en un círculo vicioso problemático.

El refuerzo involuntario, o cuando les entrenas sin querer a tu perro para que ladre.

En el punto anterior (hablando de la frustración) te explicaba que puedes reforzar o enseñar al perro a ladrar aunque sea de forma involuntaria. Esto es muy común y puede aparecer también en situaciones en las que no haya frustración de por medio.

De hecho, con razas muy inteligentes (que por cierto están muy de moda) como los border collies, los retriever, etc., podría darse el caso que el perro “te adiestre a ti” para que le des premios.

Ejemplo de eso: el perro está aburrido/alterado/frustrado, se pone a ladrar. Intentas hacer que se calle, chistando y diciéndole “cállate!” hasta que deja de ladrar, momento que aprovechas para darle un apetitoso premio.

Algunos perros aprenden esta secuencia, de forma que cada vez que les apetezca una salchichita saben que solo tienen que ladrar un poco, para que así tú les digas que se callen y posteriormente le premies. Tu puedes pensar que ejercicio funciona, pero realmente es el perro el que te está adiestrando a ti.

Qué hacer si tu perro ladra por refuerzo involuntario.

Para solucionar esto debes abrir la óptica y tratar de hacer un análisis de la situación desde fuera, es decir, sin el sesgo que implica estar involucrado directamente (y quizá un poco cansado de la situación).

Piensa de forma objetiva: ¿Qué quiere conseguir el perro con el ladrido? ¿Lo consigue? ¿Cómo actúo yo ante la situación?

Una vez hecho el análisis puedes ver que sin querer estás premiando que el perro ladre al darle aquello que él te solicita. Por lo tanto, la idea es dejar de hacerlo desde ya, como te explico un poco más abajo en el apartado de Demanda.

Además, otra idea puede ser buscar otro comportamiento que sea incompatible con el ladrido. Si por ejemplo ladra mientras comes porque quiere que le des un poco (quizá esto ya se lo has reforzado anteriormente dándole comida de la mesa, bien tú o bien tu madre -un abrazo para todas las madres-), debes buscar que el perro haga otra cosa incompatible con ello, como por ejemplo que esté fuera de la sala y ocupado con algo que le impida ladrar.

Para ello podrías ponerle su propia comida en otro punto, plantearle algún juego mientras comes, dejarle previamente con un hueso o un Kong relleno, o trabajar el ejercicio de “a tu sitio” de forma progresiva para que llegue a aguantar todo el tiempo que pasas comiendo…

Como ves, posibilidades hay muchas y debes adaptar la que mejor te encaje, y recuerda que siempre debes ayudar al perro de forma positiva: queremos ayudar a solucionar un problema, no castigarle por ello.

Mi perro ladra por miedo.

El miedo es una patología que tampoco es extraña en los perros y que puede aparecer por diferentes motivos, aunque no siempre la identificamos como tal ya que se manifiesta de muy diferentes formas.

Las respuestas típicas de un perro con miedo son las conductas de huida y/o de agresión si se ve muy apurado, por eso muchas veces se etiqueta de agresivos a perros que realmente tienen problemas de miedo.

Por lo tanto, si ante un estímulo concreto tu perro ladra y se pone muy nervioso intentando huir, puede ser por esto. En el caso de ladrar a otros perros podría ser que ofrezca estas conductas de ladrido (u otras más intensas) porque ha visto que así es capaz de alejar a aquello que le causa miedo, es decir, el perro que tiene enfrente.

Qué hacer si tu perro ladra por miedo.

Los problemas de miedo son complejos porque, como ves, se mezclan muchas cosas: el propio miedo debido posiblemente a una mala socialización o a una experiencia traumática, el estrés que interviene en las situaciones de miedo, el aprendizaje que desarrolla el perro en cada situación que experimenta, un manejo no adecuado de la situación al tirar mucho de la correa o reñir, etc.

Puede ser también que el perro no tenga miedos pero que sea un perro tímido. Estos son perros que dudan al enfrentarse a situaciones nuevas, pero que se ve que muestran curiosidad y ganas. No se trata igual que un miedo patológico ya que no reviste la misma gravedad, pero también hay que tener ciertas consideraciones para ayudar al perro y evitar que desarrolle miedos mayores.

En este caso lo ideal es trabajar con ayuda profesional. Los problemas de miedo no son sencillos de solucionar y llevan su tiempo. Además, si no se hacen las cosas bien, el problema de miedo va a empeorar y quizá esos ladridos o reacciones esquivas iniciales pueden evolucionar a conductas agresivas que te causen más problemas y que, claro está, serán mucho más costosas de modificar.

Por lo tanto el consejo es claro: no esperes a que empeore y solicita ayuda.

perro ladrando cuando se queda solo en casa

Mi perro ladra para llamar mi atención.

Si el perro te ladra para demandar algo, lo primero que hay que hacer es ver si esa demanda es legítima, por ejemplo, si le falta agua o si necesita salir para hacer sus cosas. En ese caso, debes atenderle para que vuelva a estar tranquilo.

Otra cosa es si el perro ladre para demandar atención, juego, caricias, etc. de forma insistente e inadecuada. Esto puede darse especialmente en perros algo más nerviosos, por lo que deberás andar precavido y ser paciente. Una buena estrategia es aguantar y no hacer caso para que el perro, ante la expectativa de no conseguir nada con esta estrategia, deje de hacerla.

Si haces eso debes tener cuidado y realmente no dirigir nada de atención al perro, ya que girarte para decirle “no” o “cállate” ya es prestar atención al perro, así que evita esto.

Otra cosa que debes saber sobre estos procesos de “ignorar” al perro es que, en los primeros momentos, la respuesta del perro irá a más. Es decir, ladrará más, algo muy razonable al no conseguir nada y que vas a entender rápidamente con los ejemplos que te describo a continuación.

Lo importante es aguantar ese punto y no darte por vencido, ya que si lo haces lo único que conseguirás es que la siguiente vez el perro vaya a un punto de ladrido más alto e intenso directamente, para así conseguir atención.

Ejemplos que te ayudan a comprender esto de forma fácil.

Estás en el sofá de casa, con tu refresco, tus palomitas y tu mando a distancia, listo para ver el último capítulo de Juego de Tronos (o la serie de moda que haya mientras lees esto).

Vas a dar al play y el mando no responde, ¿qué haces? Vuelves a dar, das de nuevo, aprietas más fuerte, golpeas el mando, aprietas la tapa de las pilas, dices algún tipo de improperio y finalmente cuando entiendes que no vas a conseguir nada, decides levantarte para ponerlo directamente en la tele. Nos ha pasado a todos, ¿verdad?

Eso es lo que llamamos un «pico de conducta».

Imagina ahora esta situación ante un ascensor: que al dar al botón del piso 3 no reacciona. Entonces insistes, pulsas más fuerte, golpeas…. y de repente, con el golpe, ves que las puertas se cierran y el ascensor sube.

Si esto ocurre y al día siguiente el ascensor tampoco funciona hasta que das un golpe… al tercer día lo que vas a hacer es directamente golpear, porque ya sabes que es así como funciona.

Pues es lo mismo que pasa con los ladridos de tu perro.

Qué hacer si tu perro ladra para llamar la atención.

El «pico de conducta» de golpear los botones establece un nuevo nivel de intensidad «normal» para la conducta de dar al botón. Es decir, cuando el ascensor no funcione, va a usar directamente la estrategia de los golpes, ignorando otras.

Volviendo al tema ladridos: si el perro ladra para llamar tu atención y no le haces caso, su ladrido irá a más… hasta que llegue un punto que desista y deje de ladrar (como cuanto a ti te tocó levantarte del sofá porque el mando no funcionaba).

Sin embargo, si en ese momento en el que el perro ladra más y más (ese «pico de conducta») no aguantas más y cedes, ese será el nuevo límite al que el perro llegará la próxima vez, porque le ha funcionado (como cuando tú golpeas el botón del ascensor porque sabes que funciona).

Si esto ya ha pasado durante algún tiempo y has dedicado atención al perro, estarás en el supuesto del refuerzo involuntario que he explicado unos párrafos arriba. Cuanto más hayas animado a tu perro a ladrar (sin querer), más te costará conseguir que deje de hacerlo.

Esta estrategia de ignorar es una opción, pero en función de cómo se ha creado el problema debes tener en cuenta que puede ser que lleve mucho (mucho) tiempo modificar.

Mi perro ladra para avisarme: ¡alarma!

Como ya te he explicado, algunos perros ladran de forma natural e inmediata cuando pasa algo sospechoso: un ruido raro, una persona desconocida que se acerca, un animal que merodea… Es algo natural y legítimo en el perro, algo que lleva de serie en su genética. Lo que debes por tanto es comprender esto y no reñir al perro ya que él solo está haciendo «su trabajo» (lo que le pide el cuerpo, vaya).

Un caso típico es que tu perro ladre cuando llaman a la puerta. Es normal, y lo que importa realmente es que resuelva la situación de forma correcta. Si tu te muestras natural y amable con el invitado, el perro deberá entender que no es un intruso y se calmará. Tras eso y dependiendo del perro, unos quieren saludar a la persona, otros simplemente se van a su cama, hay de todo. Si tu perro es muy nervioso, puedes ayudarle y mostrarle que no pasa nada, que todo está en orden.

Qué hacer si tu perro ladra por alarma.

En casos en los que el perro no consiga gestionar la situación adecuadamente habrá que consultar con un profesional, ya que podría ser indicio de algo más importante, como un posible miedo a la persona, un problema de estrés, de territorialidad, etc.

Si estás en un lugar tipo finca y el perro ladra en una zona de la verja, debes entender que te está avisando de algo. Por lo tanto puedes probar a hacerle caso, ir allí y asomarte y a continuación decirle a tu perro “vale Bobby, todo está bien, vámonos”. El perro ha cumplido con su cometido, se siente feliz y útil y posiblemente deje de ladrar.

Es importante en estos casos como ya hemos dicho que el perro tenga un ambiente rico en el que ladrar al vecino no sea su única opción de entretenimiento.

Muchas veces pensamos que el perro por tener una hectárea para correr ya es feliz, y no es así. Necesita sentirse estimulado, si no tiene nada a lo que dedicar su energía, el perro mismo se va a buscar un trabajo, y este será ladrar exageradamente a todo aquello que se mueva en la zona, lo cual no es bueno.

Además, y esto es algo que no se enseña en todos los sitios, debes trabajar con tu perro ejercicios para inducirle calma, los cuales puedes utilizar por ejemplo en casos como este.

Tras una sesión de ladrido, le dices que todo está en orden, le tranquilizas activamente (con el ejercicio de volver a la calma) y lo desvías a otro tipo de actividad que haga que gaste energía y se sienta útil. Así solo ladrará a las cosas realmente importantes, de otra forma ladrará a lo más mínimo que pase del otro lado de la valla.

Mi perro ladra a toto: los perros, las personas…

Si tu perro siempre ladra a otros perros y/o a otras personas, lo más probable es que sea un caso concreto de alguno de los problemas que he descrito anteriormente (o una mezcla de ellos).

Tu perro puede ladrar a otros perros simplemente porque quiere acercarse a ellos para saludar y al ir con la correa no es posible, por ejemplo (por lo que es un tipo de demanda o frustración). Podría ser que el perro no se ha socializado correctamente y se muestre algo asustado o que tenga miedo debido a algún tipo de trauma (por ejemplo si ha sufrido anteriormente una agresión de otro perro). Puede ser también que tenga unos niveles de estrés muy altos y no sepa gestionar el encuentro con otro perro… en fin, demasiadas cosas. Y exactamente lo mismo si hablamos de ladridos hacia personas.

Por lo tanto, y repitiendo la idea con la que he iniciado este artículo, antes de reñir o castigar debes tratar de entender qué es lo que hace ladrar a tu perro, cuál es la causa concreta.

De esta forma podrás realmente ayudar a tu animal consiguiendo beneficios para todos (para el perro y para ti, y quizá también para tus vecinos). Si no eres capaz de identificar esto, el mejor consejo es que consultes a un profesional para que te ayude con una evaluación integral y te de una serie de pautas personalizadas para tu caso.

Espero que este artículo te ayude a aclarar los problemas con el ladrido de tu perro. Si te ha resultado útil, compártelo ya que otra gente puede estar en tu misma situación.

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Este artículo se publicó el 07/03/2019 y se ha actualizado por última vez el 24/07/2025.

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14 comentarios

  1. Jimmy 7 de marzo de 2019 at 12:54 - Reply

    Hola, vivo con mis padres y mi perra bull terrier. Suelo viajar por trabajo por lo que mis padres cuidan de mi perra durante ese tiempo que estoy fuera. En uno de esos viajes mi padre hizo una tarta, se despisto y cuando se dio cuenta mi perra estaba encima de la mesa con la tarta, mi padre la grito y del susto tiro la tarta que estaba en un recipiente de cristal al suelo. El caso es que ahora no para de ladrar a mi padre de forma costante, y lo evita, pero le sigue ladrando a la distancia. Ahora a relacionado ruidos que hace mi padre cuando está por casa y aunque esté mi padre en el jardín cuando escucha esos ruidos, o cree que puede estar en casa ladra. El caso es que ladra en casi todo momento, pero cuando me voy de viaje y yo no estoy, no ladra, solo lo evita y la verdad es que no se porque solo lee ladra cuando estoy yo y como solucionar el problema.

  2. Maria 17 de mayo de 2020 at 08:39 - Reply

    Hola,estoy dentro de un pipican y la verja está vallada y pasan unas con los perros,arruinadas a la valla y mi perro ladra y enseña los dientes,el otro día con el móvil lo grabaron y nos insultaron,en vez de pasear parece que vamos de tortura,es una pesadilla salir con el ,le compré un bozal pero no se adapta ,que debo hacer?

    • Jose 17 de mayo de 2020 at 23:15 - Reply

      Es muy normal que el perro haga eso, muchos perros lo hacen… especialmente si es a perros que ya tiene «enfilados». Esta es una razón por lo que es mejor un paseo que estar en un pipican. nYo probaría a cambiar el tipo de actividad. Además, un bozal no sirve para que el perro no ladre, si es la razón por la que se lo has puesto es mejor que se lo quites.

  3. Maria del Carmen 2 de octubre de 2020 at 14:10 - Reply

    Tengo una snauzer de 7 meses, casi 8. Ladra mucho y a todo, si no muchas veces solo gimea por ejemplo cuando va en el coche. Por la lectura de su artículo, muy bueno por cierto, deduzco que puede tener problemas de socialización, miedo en el caso del coche, no se. A qué especialista debo dirigirme más si tengo planeado viajar en diciembre y va conmigo en cabina del avión.

  4. Nuria Hernández Galan 26 de octubre de 2020 at 01:51 - Reply

    Mi perro está acostumbrado a que por el día está merodeando por la casa cuando llega la noche y le meto en su casita y le cierro en la terraza se pone a ladrar como un loco y es un poco molesto para los vecinos Que debo hacer?

    • Jose 26 de octubre de 2020 at 14:51 - Reply

      ¿Has probado a no encerrarle en la terraza?

  5. Laura 11 de febrero de 2021 at 10:17 - Reply

    Buenos días mi perrita es podenco con bodeguero tiene 10 meses pero en cuanto ve niños , bicis , corredores y monopatines se pone a ladrar y muy inquieta que se quiere tirar a ellos y hace que el paseo sea imposible .

  6. Rebeca 13 de junio de 2021 at 13:30 - Reply

    Desde que estuvimos confinados mi perro le ladra a todo el que pasa por delante del balcón de casa con y sin perro. Cuando pasa alguien y le parece que hace cosas raras creo que lo hace para avisarme. Como si viera un peligro. nCuando pasa algún perro y es conocido es por frustración de no poder ir a jugar.nMi perro era muy sociable pero estar tanto tiempo sin jugar con otros perros le ha afectado. Poco a poco vuelve a ser el que era pero ahora cuando estamos sentados en un banco o en una terraza y lleva la correa les ladra a otros perros. Primero les ladra(meneando el rabo) y luego les gimotea para que le hagan caso. n Normalmente no le riño por ladrar porque pienso que se comunica así, intento distraerle con otra cosa pero cuando lo hace en la terraza de un bar es más complicado.nEl problema básicamente es que la gente se asusta por su tamaño(35kg) pero lo dices que no y para.n El caso es que a veces pienso que le provocamos nosotros porque cuando vemos que se acerca alguien con perro ya le decimos algo sin que el haya hecho nada. Antes no lo hacía es desde que nos confinaron y volvimos a ir a bares. Ahora tiene casi 3 años.

  7. Silvia Garcia 22 de julio de 2022 at 19:32 - Reply

    Gran artículo la verdad que es una suerte haber caído en el… mi perrita Cumbia, english setter 1 año y medio es muy activa no sé si nerviosa también. El caso es que se pone a ladrar de repente y de forma muy insistente. Yo creo leyendo el artículo, yo creo que Es clarísimamente demanda de atención porque es para que juguemos con ella y que le hagamos caso… pero no siempre puede ser así. Que puedo hacer?

  8. Marta 28 de agosto de 2024 at 03:28 - Reply

    Muchísimas gracias por el artículo. Tengo un carlino de dos años y medio y normalmente cuando vamos paseando no tiene ningún tipo de problema con otros perros ni con niños. Con los perros juega y a los niños se les acerca y le encanta que lo toquen. El problema viene (y sin causa que nosotros hayamos objetivado) cuando desde hace dos meses cada vez que nos sentamos en una mesa en una terraza, ladra y se pone como un loco con los perros y niños que se acercan (cuando antes no lo hacía y permanecía todo el rato que estuviéramos sentados muy muy tranquilo). Intentamos bloquear la visión de esas cosas cuando está sentado y también que mantenga su atención en premios, pero no siempre funciona. ¿Qué puedo hacer?

  9. María Hidalgo 22 de septiembre de 2024 at 01:40 - Reply

    Buenas. Leyendo el artículo, me surge una duda. Con mi perra estuvimos trabajando un tiempo con un adiestrador que nos comentaba el mismo plan de actuación ante los ladridos por frustración o llamadas de atención, que era el ignorarla pero nos decía que cuando se calmara entonces sí dirigirnos a ella y reforzarle con un suave «muy bien». Me gustaría saber su opinión al respecto, gracias.

    • Jose 23 de septiembre de 2024 at 11:46 - Reply

      Hola. Sí, puede ser, hay casos en los que eso puede generar que el perro vuelva a ladrar y otros no. Imagino que este adiestrador habrá valorado vuestro caso concreto para daros esas indicaciones.

  10. Alida 31 de enero de 2025 at 04:10 - Reply

    Hola mi perro nose quiere que nadie lo toque tira morder y me mordió deo y después la mano no se que hacer con el el antes bañaba cortaba uñas y todo bien antes ahora nose le sucede ha mordido atrás de la familia

  11. Bernardo 31 de julio de 2025 at 02:00 - Reply

    Mi perro es un mestizo (bodeguero andaluz y yorkshire), y tengo un vecino criador de Pitbull y aunque nunca le han hecho nada mi perro cada vez que los ve, se vuelve loco.nEs tal la situación que cuando los sacan a pasear, nota que han salido y se pone a ladrar como un loco.nQuitando de esto es raro que ladre a otro perro.

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