¿Sabías que según algunos estudios científicos hemos descubierto que también existe el optimismo y pesimismo en perros? No solo eso, recientemente se ha publicado un nuevo estudio que indica que el optimismo en los perros se puede entrenar. Te lo explico en el vídeo.
¿Tu perro ve el cuenco medio lleno o medio vacío?
Puede sonar raro hablar de optimismo o pesimismo en perros, pero la ciencia lleva años investigando cómo los animales perciben el mundo en función de su estado emocional.
Y lo más interesante es que nuestros perros no solo sienten, también interpretan lo que les rodea según cómo se sienten por dentro.
¿Tu perro se lanza con entusiasmo a explorar una caja nueva en casa? ¿O se queda a observarla desde lejos, con desconfianza? Esos pequeños detalles pueden darnos pistas sobre su «forma de ver el mundo».
¿Qué es el “sesgo cognitivo” en perros?
Los científicos han desarrollado un test llamado prueba de sesgo cognitivo (o judgement bias test) para saber si un perro tiende a esperar cosas buenas… o malas.
Es decir, si es optimista o pesimista.
El procedimiento es sencillo: se enseña al perro que un estímulo concreto (como un sonido o una posición) significa algo positivo (como comida rica), y otro distinto significa algo negativo (como comida que no le gusta o que no hay recompensa).
Luego, se le presenta un estímulo ambiguo, es decir, intermedio, y se observa cómo reacciona el perro.
Si va rápido y confiado, se considera una respuesta optimista. Si duda o no se acerca, refleja un estado emocional más pesimista.
Este tipo de test se ha usado en perros, pero también en otros animales como ratas, ovejas, cerdos, gatos, e incluso abejas.
Sí, ¡abejas pesimistas! Parece el título de una pelí de terror de Antoña 3, ¿verdad? :)
Reto: empieza a entrenar con tu perro en 7 días
Empieza este reto de 7 días con ejercicios diarios, claros y rápidos para descubrir una forma de enseñar a tu perro desde cero.
¿Y qué influye en esa actitud optimista o pesimista en los perros?
Los estudios han demostrado que el entorno del perro tiene mucho que ver.
Perros que viven situaciones estresantes, como soledad prolongada, falta de estimulación o rutinas impredecibles, tienden a mostrar comportamientos más pesimistas.
En cambio, aquellos que tienen acceso a actividades naturales, como explorar con el olfato, jugar, entrenar en positivo y socializar, tienden a ser más optimistas.
De hecho, un estudio reciente comprobó que los perros que hacían ejercicios de olfato (nosework) durante solo dos semanas mostraron respuestas más optimistas en los tests.
Solo por dejarles buscar con la nariz un rato al día, su actitud cambió.
¿Los perros “pesimistas” son infelices?
No necesariamente. Pero un perro que reacciona con más cautela, que duda ante lo nuevo o que no confía en que las cosas vayan bien, puede estar diciéndonos que su bienestar emocional necesita atención.
Y esto no es cuestión de “consentirlo” o “corregirlo”, sino de entender cómo se siente y acompañarlo para mejorar su estado emocional.
¿La buena noticia? Puedes hacer mucho por cambiarlo:
- Mejora su rutina con paseos más ricos en estímulos.
- Juega más, con variedad e intención.
- Ofrécele actividades que le dejen usar la nariz.
- Crea momentos predecibles y tranquilos en casa.
- Evita castigos o correcciones que generen desconfianza.

¿Y cómo puedes saber si tu perro es optimista o pesimista?
Puedes hacer pequeñas pruebas en casa: dejar un objeto nuevo y observar su reacción, modificar un hábito diario y ver cómo responde. Pero sobre todo, presta atención a su actitud cuando se enfrenta a situaciones desconocidas o ambiguas.
¿Se lanza? ¿Duda? ¿Se frustra fácilmente o insiste con entusiasmo?
Además, si tu perro muestra problemas de comportamiento relacionados con el miedo, la reactividad o la ansiedad por separación, es muy probable que también esté reaccionando desde una percepción más “negativa” del entorno.
Ahí es donde entra el trabajo emocional y el entrenamiento respetuoso como herramientas clave para mejorar no solo la conducta, sino también su bienestar interior.
Si mi perro es pesimista, ¿se puede cambiar?
Los perros no nacen optimistas o pesimistas. Su actitud se moldea con experiencias, rutinas y emociones. Y tú puedes ser parte activa en ese proceso.
Tu perro puede aprender a confiar más, a explorar con más seguridad, a disfrutar del entorno sin tanta tensión. Y ese cambio empieza por pequeños gestos: entender cómo se siente, ajustar su entorno y ofrecerle experiencias que le generen placer y confianza.
¿Y tú qué opinas? ¿Crees que tu perro tiende a ver el mundo con esperanza… o con cautela?
Cuéntamelo en los comentarios del blog o en redes.
Aquí te dejo los enlaces a los estudios de los que hablo:
- Estudio «Índice de optimismo en la evaluación canina» de Melissa Starling (Universidad de Sídney): Clic aquí para ver (en inglés).
- Estudio «Let me sniff! Nosework induces positive judgment bias in pet dogs» de Charlotte Duranton (Ethodog, Laboratorio de Investigación en Etología Canina de París): Clic aquí para ver (en inglés).
- Si tu perro tiene ansiedad por separación, te interesa nuestra guía definitiva para solucionar este problema.
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Este artículo de publicó el 09/07/2019 y se ha actualizado por última vez el 07/08/2025.



Sabemos si el que sea de una forma u otra es producto de su personalidad innata, crianza, o ambos factores?
Hola Laura,nPues existen varias teorías. En general se coincide en que intervienen ambos factores: herencia genética e influencia del entorno. En lo que no están de acuerdo es en qué medida influye cada una: algunos autores dicen que es un 50-50% mientras que otros afirman que tienen mucho más peso la crianza, socialización y entorno que la propia herencia genética.nJose