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Mi perro sabe que hizo algo mal

Imagina la situación: llegas a casa y en lugar de que “Bobby” venga a saludarte se queda sentado tras el sofá, poniéndote ojitos y con una forma de comportarse que solemos llamar “sumisa”. Ahí es cuando dices “mi perro ha hecho algo mal y lo sabe”.

Es muy común decir esto cuando ha roto o ha mordido algo, ha hecho alguna necesidad en casa…

Pero no, eso que hace tu perro no es porque sepa que ha hecho algo mal…  lo que sabe es que le va a caer una bronca y quiere rebajar la tensión del momento. Es decir, no tiene nada que ver con el arrepentimiento, tiene que ver con que tú estés enfadado (o exista un estímulo que le haga saber al perro que tú te vas a enfadar) y lo que te muestra no son signos de arrepentimiento sino señales de calma.

Listado de las Señales de Calma Caninas

Descarga el Listado de Señales de Calma Caninas de Ágora Canina. Un documento en el que he recopilado las señales de calma más utilizadas por todos los perros según los principales autores de referencia.

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¿Qué sacamos de esto?

Todo esto nos lleva a una conclusión importante: reñir al perro cuando decimos que ha hecho algo mal y lo sabe, o cuando ha roto algo en casa o se ha hecho un pis y volvemos…. No sirve para nada.

Te lo cuento todo en el vídeo.

Y si necesitas ponerte las pilas en cuanto a señales de calma y comunicación canina te dejo estos enlaces por aquí que te van a venir de perlas:

Si te ha gustado: comparte y comenta! Y no te olvides envíaselo a ese amigo o amiga que dice que “sabe que su perro hace las cosas mal”.

Compartir es vivir 🙂

 

Comentarios 3

  1. No estoy de acuerdo en absoluto.
    El comportamiento ocurre cuando el perro ha hecho algo que sabe que al dueño no le va a gustar, y SABE que él es el culpable. Por supuesto que la actitud del perro es para evitar el conflicto y apaciguar al dueño pero, ¿eso no es lo mismo que le ocurre a un niño cuando ha roto un jarrón y preve una reacción de enfado de sus padres? Intenta apaciguar porque sabe que debido a su conducta puede recibir una reprimenda. Y no estoy presuponiendo que el perro valore la bondad o maldad de su acción, sino que simplemente ha aprendido que puede recibir una reprimenda. Exactamente igual que en la educación humana, cuando aprendemos desde pequeños que si hacemos alguna acción contra otra persona (quitarle un juguete al niño de al lado por ejemplo) podemos recibir una reprimenda o una bofetada. Esto es la educación/condicionamiento.
    Yo he observado muchas ocasiones en donde el perro podría prever una situación de enfado del dueño/a por cosas que no tienen que ver con ellos (cuarto de los hijos desordenados, cocina sin recoger, discusión conyugal, etc. ) y el perro no reacciona igual. Es más, reacciona de otra forma, por ejemplo aproximándose a la madre/padre para pedir un mimo, en resumen, cambiar el foco de atención.
    El ejemplo que has puesto del jefe hincha del futbol no es adecuado. El empleado evita el conflicto pero no tiene ninguna ‘culpa’ de que el equipo del jefe perdiera. No es equivalente.
    Que conste que estoy de acuerdo con que muchos pecan de ‘humanizar’ actitudes del perro, pero, ¿no pecamos también de desanimalizar al hombre pretendiendo que nuestras actitudes no tienen nada que ver con las de un animal, que por supuesto somos?
    La educación humana tiene mucho o todo que ver con el condicionamiento, y siendo un orden de magnitud más compleja por nuestra racionalidad, está basada en los mismos principios y mecanismos.

    Enhorabuena por tu blog y muchas gracias

    1. Post
      Author

      Hola Juan, muchas gracias por ver el artículo y por dejar el comentario.

      Creo que estamos de acuerdo en más cosas de las que crees 🙂 Espero poder explicarme bien.

      En primer lugar, parece claro que entendemos que el objetivo de la conducta del perro es de apaciguamiento, ahí no hay problema.

      En lo que no estoy tan de acuerdo es en el tema de la culpabilidad en el perro. Tú mismo explicas que el perro prevé una reprimenda por parte del dueño y por eso actúa así, algo con lo que estoy de acuerdo, pero creo que eso no implica que podamos decir que exista “culpabilidad”. Un niño (persona) sí que sabemos que puede desarrollar esos sentimientos, pero en el caso del perro… no está tan claro. Por lo tanto el estímulo concreto que dispara la respuesta del perro no es el acto (eso que ha roto, o eso que “ha hecho mal”), sino la respuesta del propietario. No es por lo tanto una cuestión de condicionamiento (que por supuesto también se da, inevitablemente) sino de comunicación.

      Lo que pretendo ilustrar con el ejemplo del jefe es precisamente como algo de lo que no somos en absoluto responsables puede disparar una conducta de apaciguamiento, es por tanto una respuesta que se basa más en el área comunicativa que en área instrumental. Con el segundo ejemplo intento matizarlo a “nivel perro”, y es un experimento fácil de realizar.

      Si yo a mi perro le premio por romper su cama o le monto una fiesta cada vez que hace pis en casa… evidentemente cada vez que haga eso no van a aparecer todas esas señales de calma frente al propietario. Por lo tanto lo que gatilla esa respuesta es la reacción de la persona. Si no existe conflicto, el perro no va a intentar apaciguarlo. Y el conflicto no existe por el propio acto del perro sino por la respuesta que éste genere en otros individuos.

      De hecho me parece muy interesante el ejemplo que comentas de casos de discusiones que aparecen estando el perro presente pero que no estén directamente relacionadas con él. En estos casos la respuesta del perro evidentemente es diferente ya que el perro sabe diferenciar si nos dirigimos a él o a otra persona, o si gritamos por teléfono por ejemplo (incluso estando varios perros diferencian perfectamente si nos dirigimos a uno de ellos en concreto). Por lo tanto la respuesta comunicativa del perro será diferente. El hecho de acudir a otro miembro del grupo social y realizar señales de afiliación se ha estudiado y responde al paso del perro por una situación de estrés, que encaja en lo que comentas.

      En definitiva, creo que estamos más de acuerdo de lo que crees al respecto… Lo que realmente me importa de todo esto es qué debemos hacer nosotros ante esa situación, más que el qué la genera (aquí podríamos perdernos en debates en torno a si el perro tiene ese sentimiento de culpa o no, cosa que a día de hoy no sabemos). Lo que sí que sabemos a día de hoy es por qué el perro realiza esas conductas de apaciguamiento y señales de calma y qué deberíamos hacer al respecto para que la situación con tu perro vaya bien.

      Muchas gracias por participar!
      Un abrazo.

      Jose

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