¡Por fin ha llegado el día! Después de semanas (o incluso meses) esperando, tu nuevo cachorro llega a casa y comienza una nueva etapa para toda la familia.

Seguro que tienes muchísimas ganas de jugar con él, enseñarle cosas, salir a pasear y empezar a disfrutar de todas esas experiencias que supone compartir tu vida con un perro.

Pero quizá también te encuentres con una realidad que no esperabas: tu cachorro llora por la noche, hace pipí por toda la casa, muerde cualquier cosa que encuentra y parece que no tiene intención de hacerte mucho caso.

Tranquilo, porque todo esto es bastante habitual. Los primeros días de un cachorro en casa pueden ser una experiencia maravillosa, pero también son un periodo de adaptación en el que tanto el perro como su nueva familia tienen mucho que aprender.

Tu prioridad durante estos primeros días no debería ser enseñar a tu cachorro a obedecer, sino conseguir que se sienta seguro en su nuevo hogar. Si consigues establecer unas buenas bases desde el principio, todo lo que venga después será mucho más sencillo.

En este artículo voy a explicarte cómo preparar la llegada de tu cachorro, qué hacer durante sus primeros días en casa y cómo evitar algunos errores que pueden complicar su adaptación.

Antes de que llegue el cachorro a casa: prepara un entorno seguro.

La adaptación de tu cachorro comienza incluso antes de que llegue a casa.

Y no me refiero a comprarle una cama preciosa o veinte juguetes diferentes (aunque seguro que ya tienes alguno preparado), sino a organizar el entorno para que pueda desenvolverse con seguridad.

Piensa que tu cachorro está a punto de llegar a un lugar completamente desconocido, lleno de olores, sonidos, personas y objetos que nunca ha visto.

Además, los cachorros son tremendamente curiosos y utilizan mucho la boca para explorar el mundo. Por lo tanto, cualquier cosa que esté a su alcance puede acabar entre sus dientes.

Por eso, antes de que llegue, revisa la casa y retira cables eléctricos accesibles, productos de limpieza, medicamentos, plantas tóxicas y cualquier objeto pequeño que pueda tragarse.

También te recomiendo que prepares una zona tranquila donde pueda descansar sin que nadie le moleste. No tiene por qué ser una habitación exclusiva para él. Puede ser simplemente una esquina del salón con su cama o un parque de cachorros, siempre que esté fuera de zonas de tránsito y tenga la posibilidad de descansar.

¿Qué necesitas antes de traer un cachorro a casa?

No necesitas llenar la casa de accesorios, pero sí conviene tener preparadas algunas cosas básicas:

  • Una cama cómoda y adecuada a su tamaño.
  • Comederos y bebederos.
  • Alimentación apropiada para su edad.
  • Juguetes seguros para morder y explorar.
  • Un arnés y una correa adecuados.
  • Premios de comida para comenzar sus primeros aprendizajes.
  • Alguna barrera o sistema para limitar el acceso a determinadas zonas de la casa, si lo necesitas.

También es buena idea que toda la familia se ponga de acuerdo sobre algunas normas básicas.

Por ejemplo, ¿podrá subir al sofá? ¿Dónde dormirá? ¿Qué habitaciones tendrá disponibles?

No es necesario que todo esté perfectamente organizado desde el primer día, pero sí que exista cierta coherencia. Piensa que si una persona permite que el cachorro haga algo y otra se enfada cuando lo hace, lo único que conseguiréis será confundirlo.

circuito de confianza para cachorros

El primer día del cachorro en casa: tranquilidad, exploración y confianza.

El primer día de tu cachorro en casa debería ser, sobre todo, un día tranquilo (que es lo contrario a lo que suele pasar).

Es complicado, porque seguramente toda la familia esté deseando cogerlo, acariciarlo, jugar con él y enseñárselo a los amigos. Pero tienes que pensar por un momento en lo que está viviendo tu cachorro.

Acaba de abandonar el entorno que conocía, quizá se ha separado de su madre y sus hermanos, ha realizado un viaje y ahora se encuentra rodeado de personas desconocidas. Es muchísimo cambio en muy poco tiempo.

Por eso, mi recomendación es que durante las primeras horas le permitas explorar su nuevo hogar a su ritmo. Deja que olfatee, que descubra los diferentes espacios y que se acerque a las personas cuando quiera hacerlo.

No necesitas perseguirlo para acariciarlo ni obligarlo a interactuar contigo. De hecho, una de las mejores cosas que puedes hacer durante este primer día es simplemente estar disponible para él.

Si quiere acercarse, perfecto. Si prefiere tumbarse en una esquina y observar, también.

El objetivo del primer día es simplemente que empiece a descubrir que está en un lugar seguro.

Cómo presentar el cachorro a niños y otros animales de la familia.

Si tienes niños en casa, es importante que entiendan desde el principio que el cachorro no es un juguete.

Explícales que deben respetar sus momentos de descanso, evitar abrazarlo o cogerlo constantemente y dejar que sea el propio perro quien decida cuándo quiere interactuar.

Y, por supuesto, nunca dejes a niños pequeños y perros juntos sin supervisión.

Si ya tienes otros animales, las presentaciones también deben hacerse de forma progresiva. En el caso de otros perros, conviene elegir un entorno tranquilo, permitir que ambos puedan mantener cierta distancia y observar cómo se comunican.

No fuerces la interacción ni des por hecho que, por ser un cachorro, todos los perros van a aceptarlo encantados. Y recuerda que el perro que ya vivía contigo también necesita conservar sus espacios, rutinas y momentos de tranquilidad.

cachorro límites en su educación

La primera noche del cachorro en casa: dónde debe dormir y qué hacer si llora.

La primera noche suele ser uno de los momentos más complicados de la llegada de un cachorro.

Durante el día hay movimiento, personas, juegos y estímulos que mantienen al perro entretenido. Pero cuando llega la noche y todo queda en silencio, puede aparecer la inseguridad.

Y entonces empiezan los lloros.

Esto es especialmente habitual en cachorros que acaban de separarse de su madre y sus hermanos, porque hasta ese momento probablemente nunca habían dormido solos.

¿Dónde debe dormir un cachorro sus primeros días en casa?

Mi recomendación es que durante las primeras noches el cachorro pueda dormir cerca de ti o de algún miembro de la familia.

Por ejemplo, puedes colocar su cama junto a la tuya. Esto no significa necesariamente que tenga que dormir contigo para siempre, ni que estés creando una dependencia que después no podrás solucionar. Simplemente estás facilitando su adaptación a una situación completamente nueva.

Si más adelante quieres que duerma en otra habitación, podrás trabajar ese cambio progresivamente, cuando el cachorro se encuentre más seguro.

Lo importante es no confundir fomentar su autonomía con obligarlo a enfrentarse a situaciones para las que todavía no está preparado.

¿Qué hacer si tu cachorro llora por la noche?

Si tu cachorro llora durante sus primeras noches en casa, no te recomiendo que lo ignores sistemáticamente hasta que se canse, como seguramente hayas visto por ahí.

Durante mucho tiempo se ha aconsejado dejar llorar a los cachorros para que aprendan a dormir solos, pero esta estrategia puede generar un estrés innecesario. Piensa que tu cachorro no está intentando manipularte ni conseguir que hagas lo que él quiere. Puede estar asustado, necesitar compañía o simplemente tener ganas de hacer sus necesidades.

Por lo tanto, si llora, comprueba qué necesita y ayúdale a recuperar la tranquilidad.

Eso sí, intenta hacerlo sin convertir cada despertar en una fiesta. Puedes hablarle suavemente, acompañarlo unos momentos o llevarlo a hacer sus necesidades si lo necesita. Después, ayúdale a volver a descansar.

Conforme se acostumbre a su nuevo hogar y vaya ganando confianza, lo habitual es que estas dificultades disminuyan.

Y si necesitas cambiar su lugar de descanso, recuerda hacerlo poco a poco.

Tu cachorro solo tiene 1 etapa de socialización

Descarga gratis esta guía para aprovechar su etapa más importante y prevenir futuros problemas de conducta.

Durante los primeros días, establece rutinas de comida, descanso y necesidades.

Las rutinas son una herramienta muy útil para ayudar a tu cachorro a adaptarse.

Los perros aprenden rápidamente a anticipar acontecimientos cotidianos. Por eso, mantener cierta regularidad en las comidas, el descanso, los paseos y los momentos de actividad puede ayudarles a sentirse más seguros.

Esto no significa que tengas que organizar un horario militar y cumplirlo al minuto, simplemente intenta que exista cierta previsibilidad.

Por ejemplo, puedes mantener horarios de alimentación relativamente estables, ofrecer oportunidades frecuentes para hacer sus necesidades y procurar que tenga momentos de tranquilidad después de jugar.

Cómo empezar a enseñar al cachorro dónde hacer sus necesidades.

Una de las primeras cosas que tendrás que enseñar a tu cachorro es dónde quieres que haga pipí y caca.

Y aquí conviene que tengas paciencia, porque los cachorros todavía están desarrollando su capacidad para controlar sus necesidades. Por lo tanto, los accidentes son completamente normales.

La mejor estrategia consiste en anticiparte. Los cachorros suelen necesitar hacer sus necesidades después de dormir, comer, beber o jugar. Aprovecha esos momentos para llevarlo al lugar adecuado.

Y cuando lo haga correctamente, prémialo. Así de sencillo. Lo que no debes hacer es reñirle cuando se equivoque. Restregarle el hocico en el pipí, gritarle o castigarlo no va a enseñarle nada. Como mucho, conseguirás que aprenda tenerte miedo y a evitar hacer sus necesidades delante de ti.

Cuánto debe dormir un cachorro y por qué necesita tanto descanso.

Los cachorros necesitan dormir muchas horas al día, bastante más que los perros adultos.

Durante el sueño se producen procesos importantes para su desarrollo físico y cognitivo, por lo que el descanso no es algo secundario. De hecho, uno de los errores más habituales es pensar que, como el cachorro tiene mucha energía, debemos mantenerlo constantemente entretenido.

Un cachorro que lleva demasiado tiempo despierto o ha recibido demasiados estímulos puede mostrarse más irritable, morder con mayor intensidad o tener dificultades para relajarse.

Por eso, si notas que tu cachorro empieza a comportarse como un pequeño terremoto, quizá lo que necesita no es otro juego, sino descansar. Para ello, procura que tenga un lugar tranquilo y respeta sus momentos de sueño.

Cómo enseñar al cachorro a quedarse solo desde sus primeros días en casa.

Aprender a quedarse solo es uno de los aprendizajes más importantes que deberá realizar tu cachorro. Pero cuidado, porque también es uno de los que más fácilmente podemos gestionar mal.

Muchas personas piensan que para evitar que un perro desarrolle ansiedad por separación deben acostumbrarlo a estar solo desde el primer día. Y aunque es cierto que debemos fomentar su autonomía, eso no significa que tengamos que dejarlo solo durante horas para que se acostumbre.

De hecho, si el cachorro todavía no está preparado para gestionar esa situación, podemos provocar una experiencia de miedo o estrés que complique su aprendizaje.

La clave es enseñarle progresivamente que puede sentirse tranquilo aunque no estés a su lado.

Empieza con pequeñas separaciones que tu cachorro pueda gestionar.

Durante los primeros días puedes comenzar fomentando pequeños momentos de independencia.

Por ejemplo, puedes ofrecerle un juguete apropiado mientras descansa en su cama, a poca distancia de ti. También puedes moverte por la habitación sin que el cachorro tenga que seguirte constantemente, siempre que se encuentre tranquilo.

Algunos cachorros aceptarán estas situaciones con facilidad, mientras que otros necesitarán un proceso mucho más gradual. Lo importante es observar su respuesta emocional y adaptar el entrenamiento a sus necesidades.

Y si tu cachorro muestra miedo intenso o dificultades persistentes para quedarse solo, conviene buscar ayuda profesional antes de que el problema se agrave.

cachorro con madre de la camada

La socialización del cachorro comienza desde sus primeros días en casa.

La socialización es otro de los aspectos fundamentales durante las primeras etapas de vida de un perro. El más importante, te diría.

Y aquí quiero aclarar un error bastante habitual: socializar a un cachorro no significa obligarlo a conocer a todos los perros y personas que se encuentre. Socializar consiste en ayudarle a familiarizarse con el mundo que le rodea y aprender a desenvolverse en él con seguridad.

Esto incluye personas, otros animales, sonidos, superficies, vehículos, objetos y multitud de situaciones cotidianas. Pero todas estas experiencias deben introducirse de forma progresiva y procurando que resulten positivas para el cachorro.

Por ejemplo, si quieres que se acostumbre al ruido del tráfico, no tiene sentido llevarlo directamente a una avenida llena de coches si eso le produce miedo. Es mucho mejor comenzar desde una distancia donde pueda observar y escuchar sin sentirse sobrepasado.

Recuerda que la calidad de las experiencias de socialización es mucho más importante que la cantidad.

¿Puede salir a la calle un cachorro que todavía no tiene todas las vacunas?

Esta es una duda muy habitual entre quienes acaban de adoptar un cachorro. Durante mucho tiempo se ha recomendado no sacar a los cachorros a la calle hasta que hayan completado todas sus vacunas.

Sin embargo, el periodo de socialización temprana coincide precisamente con una etapa en la que muchos cachorros todavía no han terminado su pauta de vacunación. Por lo tanto, esperar hasta ese momento para comenzar a conocer el mundo puede suponer perder oportunidades importantes de aprendizaje.

La solución pasa por buscar experiencias de socialización seguras.

Por ejemplo, puedes llevarlo en brazos a observar diferentes entornos, permitirle conocer personas tranquilas o facilitar encuentros controlados con perros sanos, correctamente vacunados y desparasitados y de comportamiento adecuado.

Eso sí, las actividades concretas deben adaptarse al riesgo de enfermedades infecciosas de tu zona y a las recomendaciones de tu veterinario (aunque ya te adelanto que no todos están de acuerdo con que le saques antes de terminar con las vacunas).

Qué enseñar a un cachorro durante sus primeros días en casa.

Lo primero que debes tener claro es que no necesitas que aprenda diez órdenes diferentes durante su primera semana. De hecho, no necesitas que aprenda ninguna. Los aprendizajes más importantes en esta etapa ni siquiera tienen que ver con la obediencia.

Algunas cosas que sí comenzar a trabajar:

  • Su nombre: para que aprenda que escuchar esa palabra significa que merece la pena prestarte atención.
  • La llamada: aprovechando su tendencia natural a seguirte y acercarse a ti y haciendo que sea un juego.
  • El intercambio de objetos: enseñándole que soltar algo puede tener consecuencias positivas, como por ejemplo acceder a un nuevo juguete o objeto de interés.
  • La manipulación: acostumbrándolo progresivamente a que le toquen las patas, las orejas o diferentes partes del cuerpo, siempre respetando su comodidad.
  • El autocontrol y la calma: ayudándole a alternar momentos de actividad con otros de descanso.

Y, sobre todo, puedes (y debes) empezar a enseñarle que aprender contigo es divertido.

El juego y el refuerzo positivo son tus mejores herramientas.

Durante los primeros días de tu cachorro en casa, el juego puede convertirse en una herramienta fantástica para construir vuestra relación.

Y no me refiero simplemente a lanzarle una pelota para que se entretenga. Me refiero a compartir actividades, jugar con él, enseñarle pequeñas habilidades y reforzar los comportamientos que quieres que repita.

Por ejemplo, cuando tu cachorro se acerque a ti por iniciativa propia, puedes premiarlo. Cuando responda a su nombre, también. De esta forma, el cachorro comienza a descubrir que prestar atención a las personas y colaborar con ellas tiene consecuencias positivas.

Eso sí, adapta el nivel a su capacidad de atención. No olvides que sigue siendo un cachorro y que tiene muchísimas cosas que aprender sobre el mundo.

cachorro que ha hecho pis dentro de casa

Problemas habituales durante los primeros días de un cachorro en casa.

Aunque prepares perfectamente la llegada de tu cachorro, es probable que durante los primeros días aparezcan algunas dificultades (sería lo normal).

Vamos a ver algunas de las más habituales.

Mi cachorro muerde todo, incluso mis manos.

Los cachorros utilizan la boca para explorar, interactuar y jugar. Por eso es completamente normal que intenten morder tus manos, tu ropa o cualquier objeto que encuentren.

Esto no significa que tu cachorro sea agresivo ni que esté intentando dominarte. Lo importante es enseñarle qué cosas puede morder y cuáles no. Para ello, procura tener disponibles juguetes apropiados y redirige hacia ellos las interacciones cuando sea necesario.

También debes prestar atención a su nivel de excitación y descanso, porque un cachorro sobre estimulado puede tener muchas más dificultades para controlar la intensidad de sus mordiscos.

Te cuento más cosas sobre cachorros que muerden en este otro artículo.

Mi cachorro no para quieto y parece tener demasiada energía.

¿Tu cachorro empieza a correr por toda la casa, saltar sobre los muebles y morderlo todo como si se hubiera vuelto loco?

En ocasiones, estos episodios de actividad intensa son normales y forman parte del comportamiento de los cachorros. Pero también pueden aparecer cuando el perro está demasiado excitado o necesita descansar.

Por eso, antes de intentar cansarlo todavía más, comprueba cuánto tiempo lleva despierto y qué actividades ha realizado. Quizá necesita un entorno tranquilo para relajarse.

Mi cachorro tiene miedo y se esconde.

Algunos cachorros necesitan más tiempo que otros para adaptarse a su nuevo hogar.

Si tu cachorro se esconde, evita el contacto o se muestra inseguro, no lo obligues a salir ni fuerces las interacciones. Dale espacio, procura mantener un entorno tranquilo y permite que se acerque cuando se sienta preparado.

Puedes utilizar premios o juegos suaves para favorecer experiencias positivas, pero siempre respetando su ritmo. Y si el miedo es muy intenso, no mejora o interfiere con su vida cotidiana, busca ayuda profesional.

Mi cachorro no quiere comer.

Durante las primeras horas después de llegar a casa, algunos cachorros pueden mostrar menos apetito debido al estrés del cambio.

Sin embargo, no debes dar por hecho que la falta de apetito se debe simplemente a la adaptación. Los cachorros son especialmente vulnerables a determinados problemas de salud, por lo que si rechaza la comida de forma repetida, especialmente si es muy pequeño, conviene consultar con el veterinario sin esperar demasiado.

Y si además presenta vómitos, diarrea, debilidad o apatía, la valoración veterinaria debe ser inmediata.

juegos para cachorros y su educación

Cinco errores que debes evitar durante los primeros días de tu cachorro en casa.

Para terminar, quiero resumirte algunos de los errores más habituales que veo cuando un cachorro llega a una nueva familia y que, afortunadamente, son bastante fáciles de evitar si sabes qué debes hacer.

  1. Saturarlo con visitas y estímulos.

Es normal que todo el mundo quiera conocer al nuevo miembro de la familia, pero tu cachorro necesita tranquilidad. Las presentaciones pueden esperar y realizarse poco a poco.

  1. Castigar los accidentes y comportamientos naturales.

Hacer pipí en casa, morder objetos o llorar durante las primeras noches no son actos de desobediencia. Son comportamientos que debemos comprender y gestionar mediante aprendizaje y prevención.

  1. Dejarlo llorar para que aprenda a estar solo.

La autonomía no se consigue obligando al cachorro a soportar situaciones de miedo. Se construye progresivamente, ayudándole a sentirse seguro.

  1. No respetar sus necesidades de descanso.

Los cachorros necesitan dormir muchísimo. Mantenerlos constantemente activos puede provocar sobreexcitación, irritabilidad y dificultades para relajarse.

  1. Exigir demasiado entrenamiento desde el primer día.

No necesitas tener un cachorro perfectamente educado durante su primera semana. Prioriza la confianza, la adaptación y los pequeños aprendizajes positivos.

Los primeros días de tu cachorro en casa son el comienzo de vuestra relación.

Si hay algo que me gustaría que recordaras después de leer este artículo es que los primeros días de un cachorro en casa no son una carrera para conseguir que aprenda muchas cosas. Son el comienzo de una relación que, con suerte, durará muchos años.

Y durante esta primera etapa tu cachorro necesita descubrir que puede confiar en ti, que su nuevo hogar es un lugar seguro y que las personas con las que convive van a ayudarle a entender el mundo.

Por supuesto que habrá pipís donde no toca, noches complicadas, objetos mordidos y momentos en los que te preguntes si estás haciendo las cosas bien. Es parte de convivir con un cachorro.

Pero si tienes paciencia, respetas sus necesidades y comienzas a construir una relación basada en experiencias positivas, estarás sentando unas bases estupendas para su educación futura.

Y recuerda que educar a un cachorro no consiste únicamente en enseñarle lo que debe hacer. Sobre todo consiste en ayudarle a convertirse en un perro seguro, equilibrado y capaz de desenvolverse con confianza en el mundo que le rodea.

Si necesitas ayuda para asegurar una socialización y desarrollo adecuado de tu cachorro, puedes ayudarte de este curso donde te cuento todo lo que necesitas tener en cuenta antes, durante y después de que el cachorro llegue a casa (clic en la imagen para más info):

Curso online El Cachorro Perfecto

Quizá también te interese:

Aquí tienes más recursos para educar cachorros.

Únete a nuestra newsletter

Recibe información, consejos y promociones como lo que ves, directamente en tu email.

Leave A Comment