Perro tranquilo en casa (parte 1)

perro tranquilo en casa

Perro tranquilo en casa (parte 1): ideas para calmar al perro.

Nuestro ritmo de vida, el trabajo, los niños, actividades extras, visitas en casa…. Si no propiciamos un entorno tranquilo y unas rutinas de calma a nuestro perro es muy posible que empiecen a aparecer síntomas de estrés y otros problemas como ladridos, reactividad, etc. En este artículo te hablo de algunas ideas para que puedas fomentar la calma en tu perro.

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La calma

La calma es una de las cualidades que más admiro en los perros. Si tienes un perro calmado y con capacidad de concentrarse tienes mucho ganado para poder enseñarle cualquier cosa. De hecho, en los perros con problemas de comportamiento lo primero que se debe conseguir es un buen estado de calma, ya que sin él el aprendizaje que necesitamos para cambiar ese comportamiento no va a ser el adecuado, alargando los plazos y haciendo que el resultado sea más pobre.

Hay muchos perros hoy en día que pasean muy alterados, practican cualquier disciplina pero muy nerviosos o incluso simplemente “están como motos” en su día a día, en lugar de estar calmados. Enseñar y adiestrar a los perros no debe centrarse solo en el plano conductual (que el perro se siente, se tumbe o haga la croqueta), también debe centrarse en el plano emocional (el estado en el que se encuentra el perro realizando todos esos ejercicios).

Un perro puede tener problemas para encontrar este estado de calma por diversos motivos: tanto de comportamiento (por ejemplo miedos) como fisiológicos (enfermedades o dolores), por estar sometido a un hábito o estilo de vida inadecuado, por el entorno (ruidos, viajes, visitas en casa…) y una infinidad de causas más.

La tranquilidad se puede entrenar

Sí, se puede entrenar la calma, algo que es de hecho muy recomendable.

Yo soy una persona muy tranquila y me gusta que mis perros también lo sean. Valoro mucho poder estar paseando o sentados en cualquier sitio de forma apacible. Y esto se puede lograr como parte de la educación de tu perro.

Ojo, no quiero que se confunda un perro calmado con un perro “inhibido”, “soso” o nada parecido. Recuerda: la calma es un estado emocional, no lo que tu perro haga o deje de hacer. Tu perro puede estar en mitad de un ejercicio de habilidades muy complejas pero a la vez estar muy calmado (o al contrario estar como una moto).

Dentro del superpoder de la calma también debemos incluir la capacidad del perro de volver a un estado de calma tras un pico de estrés. Por ejemplo: estoy sentado junto a mi perro en el parque. De repente saco una pelota y la lanzo, mi perro sale como un tiro y tras atraparla vuelve. Si guardo la pelota, un perro tranquilo volverá a calmarse en un par de segundos. Sin embargo otro perro que no tenga esa capacidad estará nervioso, frustrado, me ladrará o tendrá otro tipo de respuestas más nerviosas.

En definitiva, la clave no es que tu perro sea simplemente tranquilo, sino que ante situaciones diferentes con estímulos diferentes sea capaz de ofrecer respuestas tranquilas (entendiendo esto, repito, como un estado emocional).

Y bien, ¿cómo se consigue esto? Como te decía la calma se puede entrenar, pero como no quiero alargarme demasiado en este artículo, voy a dejar la parte específica relativa al entrenamiento de calma para un post aparte.

A continuación te voy a dar una serie de ideas que pueden ayudar a tu perro a encontrar la calma en momentos puntuales.

Ideas para tranquilizar a tu perro

Evidentemente, si existe una causa primaria que provoca la ausencia de calma, es lo primero sobre lo que debemos actuar. Quiero decir, que si tu perro tiene un dolor en una extremidad que hace que esté nervioso, se deberá actuar sobre esa causa. Si tu perro tiene un problema de fobia a ruidos, se deberá actuar sobre esa causa…

Aun así, hay una serie de recursos e ideas que te pueden ayudar a calmar a tu perro, ya sea para casos generales (perro que no tengan problemas de base como los mencionados en el párrafo anterior) como para casos de perros en tratamiento que necesitan un plus para encontrar la calma.

Algunas de estas ideas son:

  • Ejercicio
  • Vendajes y manipulación física
  • Entorno

Ejercicio

Y me refiero a ejercicio físico moderado y libre. Hay muchos perros que precisamente llegan a sobreexcitarse por el ejercicio, así que cuidado con cómo se aplica esto.

Lo mejor, un largo y agradable paseo de por ejemplo 1 hora. Si te limitas a dar la vuelta a la manzana posiblemente no sea suficiente para tu perro, lo que puede hacer que al regreso a casa esté más inquieto.

Puedes incluir dentro del paseo algo de actividad, como por ejemplo que busque alguno de sus juguetes favoritos o algo de comida. En la medida de lo posible evita el juego de lanzar, especialmente si tu perro es un poco “adicto” ya que sus niveles de cortisol se van a disparar.

Siempre que sea posible, permite que tu perro socialice con otros perros durante el paseo. La idea es volver a casa y que tenga sus necesidades cubiertas, que haya realizado un nivel de actividad adecuado a la condición del perro y que se haya estimulado sensorialmente.

Si tu ritmo de vida no te permite hacer estos paseos, te recomiendo que busques un servicio de guardería canina (sitios en los que el perro pasa el día y se va a dormir a casa). Así podrás asegurar que el perro tiene la estimulación, actividad física y contacto con otros perros que necesita mientras tú trabajas.

Vendajes y manipulación física

Los masajes en animales, cada vez más empleados, tienen numerosas ventajas, y una de ellas es que nos pueden ayudar a relajar al perro.

Para hablaros de ello, mejor quiero que escuches a un especialista (fisioterapeuta canino):

Además, mediante el masaje estaremos trabajando también el vínculo con nuestro perro y te aseguro que tú también te relajarás.

Para los momentos en los que no puedas estar presente o como refuerzo, puedes utilizar los famosos vendajes antiestrés del método Tellington TTouch® desarrollado por Linda Tellington Jones, especialista en comportamiento animal.

Si te interesa el tema de los vendajes, puedes aprender de la mano de Mary Rodríguez (formadora internacional reconocida de Tellington TTouch®) en esta masterclass de Introducción a los vendajes TTouch®.

Entorno

Mantener un entorno en calma es fundamental si queremos que nuestro perrete esté tranquilo.

Si hay ciertas zonas en las que el perro se excita en exceso, como la puerta o ventanas, lo mejor es que limites el acceso a ellas. Si no quieres cerrar todo a cal y canto puedes usar puertas de bebe, van genial con los perros para limitar los espacios.

También necesitas tener juguetes a disposición del perro. De hecho, lo ideal es que pueda tener varios siempre a disposición y que tengas alguno de sobra para rotarlos cada pocos días. Entre los juguetes, que pueden ser de diversos tipos, asegúrate de incorporar juguetes “masticables”, ya sean mordedores o que puedas rellenar con comida. Así evitarás que el perro muerda donde no debe.

Y lo último pero más importante. Si quieres un perro calmado, tú debes calmarte también. Los perros pueden reflejar tus emociones y si tú estás de los nervios no esperes que tu perro no lo esté. Por lo tanto, trata de proyectar calma y energía positiva hacia tu perro.

En otro artículo te hablaré de algunos ejercicios que puedes hacer para entrenar la calma en tu perro.

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