Jaula o transportín, ¿Qué es mejor?

transportín para perros jaula qué es mejor
 

Las jaulas y los transportines son unos accesorios muy útiles y populares entre las personas que adiestramos o practicamos algún tipo de deporte con nuestros perros. Como hay diferencias entre estos dos elementos y es importante saber elegirlos bien he decidido hacer este artículo para darte algunos consejos al respecto.

Los perros son animales de madriguera.

Antes de entrar en faena me siento en la obligación de aclarar esto, ya que sé que hay mucha gente en contra de usar este tipo de accesorios.

Las jaulas y los transportines no son malos para los perros. Son animales de madriguera y por tanto tienen un instinto natural que les proporciona seguridad al encontrarse en ellas. Las jaulas y trasportines no son otra cosa que la versión moderna de las madrigueras de sus ancestros. Por lo tanto son elementos que les proporcionan seguridad y refugio y la oportunidad de alejarse de los estímulos de su alrededor siempre que el perro lo necesite.

Decir que una jaula es mala es como decir que un collar o una correa es mala. El objeto no es malo, todo depende del uso que hagas de él. Si te limitas a “lanzar” y encerrar al perro en su jaula, evidentemente lo pasará mal. Del mismo modo que si das tirones al perro con la correa. Insisto, el problema no es el objeto, es cómo lo uses.

Si nunca te han explicado cómo puedes enseñar la jaula o transportín a tu perro para que sea uno de sus lugares preferidos, en este otro artículo te lo explico paso a paso. Y si estos elementos siguen sin gustarte… bueno, simplemente no los uses.

3 razones por las que tu perro necesita una jaula.

Dar a los perros su espacio de calma y seguridad es ya razón suficiente como para tener una jaula o transportín, pero no son la única. Hay otras razones importantes por las que puede venirte bien contar con este tipo de accesorio. Vamos allá.

Enseñar a tu cachorro a controlar sus necesidades.

Ese instinto de madriguera del que te hablaba antes hace que de forma innata los perros eviten hacer sus necesidades donde descansan. El problema para un cachorro que llega a una casa es entender que una casa “tamaño humano” es su nueva madriguera, por eso es buena idea empezar por un espacio más reducido como una jaula o un parque de cachorros.

De esta forma jugaremos a favor del instinto del perro y pronto entenderá que ahí no debe realizar sus deposiciones. Es inevitable que haga unos cuantos pises y cacas en casa, porque hay una limitación fisiológica del propio animal, pero hacer este tipo de entrenamiento reducirá de forma importante el tiempo que el cachorro va a necesitar para aprender a no hacer sus cosas en casa. Si lo piensas, es todo lo contrario a dejar la casa totalmente abierta y llenar todo de papeles de periódico.

Seguridad del cachorro en casa.

Mejor debería decir, seguridad del cachorro y de tu casa, porque con estos pequeños demonios hay que tener mil ojos. Proteger tus muebles, plantas y decoración es también proteger al cachorro de accidentes, caídas, cortes y golpes. Por eso, cuando estés en casa pero no puedas dedicar una atención plena al cachorro (porque estés con tus hijos, cocinando o teletrabajando) contar con un espacio de seguridad puede ayudarte a prevenir accidentes.

Esto tiene un doble valor, el primero como te decía de seguridad tanto para tu cachorro como para tu casa. El segundo es que evitarás que el perro aprenda malos hábitos, como morder cables, escarbar en tus plantas o cosas similares.

A medida que el perro crezca y se vaya templando su carácter la jaula te seguirá siendo. Si haces las cosas bien, el perro simplemente decidirá tumbarse dentro mientras tú estás a tus cosas, ya que habrán aprendido que ese es “su sitio”.

Viajar.

Esta es otra razón de peso para contar con estos elementos, especialmente el transportín, que de ahí le viene el nombre. Todos los estudios indican que viajar en coche con transportín es la forma más segura de hacerlo para el perro en caso de accidente.

Viajar con tu perro sin usar un transportín es como viajar con un niño sin una silla adecuada para él. Nunca pasa nada, hasta que pasa. Llevar al perro en un transportín puede salvarle la vida.

Podría quedarme ahí, pero hay más ventajas. Un perro dentro de un transportín te distraerá menos que si va en el asiento de atrás, por ejemplo, reduciendo las probabilidades de sufrir un accidente.

Y además, en cuanto a espacio, un transportín ocupa menos y puedes colocar cosas a su alrededor o incluso encima. Así no tendrás la excusa de que no tienes sitio para no llevarte a tu perro de vacaciones.

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¿Cuál es la diferencia entre un transportín y una jaula?

Básicamente son el mismo elemento pero fabricado de dos formas diferentes. Las jaulas suelen ser objetos de metal construidos a base de paneles (laterales y techo) que se unen con una especie de argollas, mientras que los transportines suelen estar fabricados en dos piezas de plástico moldeado.

Esto hace que tengan algunas diferencias entre ellas que voy a comentar a continuación para ayudarte a decidir cuál te va mejor.

¿Qué es mejor? ¿Una jaula o un transportín?

La verdad, ambas cosas son buenas. Yo tengo uno de cada… pero salvo excepciones, suelo recomendar más el transportín de plástico tanto para perros como para gatos. En todo caso, vamos a ver los pros y contras de cada uno para que tú puedas tomar la mejor decisión para tu caso.

Jaulas para perros: pros.

Son plegables

Muchas de las jaulas para perros se pliegan y ocupan poco más que la bandeja interior, lo que hace que sean muy fáciles de guardar debajo de la cama o detrás de un mueble. Si solo la vas a necesitar en ocasiones puntuales o vives en un espacio pequeño, este puede ser un punto a favor de la jaula.

También es algo a tener en cuenta si necesitas una jaula para perros grandes (de más de 30 kilos). Tanto los transportines como las jaulas para perros grandes o gigantes son unos mostrencos de cuidado, y el hecho de que pueda plegarse y recogerse facilita mucho las cosas.

Son “ampliables”.

Esto va entre comillas, porque realmente la jaula no se puede ampliar. Lo que sí es posible hacer es limitar y dividir el espacio interior para adaptarlo al tamaño del perro, y según va creciendo aumentar el espacio que tiene disponible poco a poco sin que tengas necesidad de cambiar de jaula.

Puede parecerte una tontería, pero el tamaño de estos elementos es algo muy importante (más abajo te hablo de como elegirlo de forma adecuada), y claro, no vas a comprar 3 transportines diferentes para las diferentes etapas de tu perro.

Esta característica también la puedes usar para tener 2 perros: puedes usar el separador y así aprovechar una jaula grande para 2 perros pequeños, ya que suelen tener 2 puertas. Para las personas que viven en sitios sin mucho espacio puede ser mejor alternativa que tener dos jaulas o transportines.

Son muy fáciles de limpiar.

Las jaulas son básicamente una estructura de barrotes y una bandeja sobre la que puedes poner la camita o manta del perro. Así que limpiarlo no tiene mucho misterio.

Mas ventilación.

Las jaulas están más expuestas, lo que puede ser bueno o malo (dependiendo de lo que busques). La parte buena es que son elementos con una gran ventilación, básicamente la misma que tengas en el ambiente. Esto es importante si vives en sitios calurosos o para épocas de calor.

También es algo a tener en cuenta para nuestras queridas razas braquicéfalas (bull dogs, pugs, etc.), que son más sensibles a nivel respiratorio y corren más riesgo de sufrir un golpe de calor.

Más visibilidad.

Por la misma razón, las jaulas ofrecen una mayor visibilidad, tanto de dentro hacia fuera como desde fuera para adentro. Esto te puede interesar si no quieres perder de vista a tu cachorro, por ejemplo.

Jaulas para perros: contras.

Menos duraderas.

En comparación con los transportines, las jaulas envejecen peor y son más propensas a dañarse. De hecho un perro que sea un poco potente no tendrá muchos problemas para morder algunos de los barrotes.

El problema de esto es que una jaula con daños (barras dobladas, soldaduras sueltas, etc.) puede ser peligrosa para el perro, ya sea porque se pille, se corte o se clave una barra. Por esta razón en casos de problemas de estrés y ansiedad se recomienda usar un transportín mejor que una jaula.

Son pesadas.

A pesar de que plegadas ocupan menos no dejan de ser muy pesadas en comparación con los transportines. Si necesitas mover la jaula de un sitio para otro o transportarla frecuentemente debes tener esto en cuenta, especialmente si es grande.

transportín para perros como elegir el mejor tamaño

Transportines para perros: pros.

Son más seguros para viajar.

Como te decía, los transportines son los elementos más seguros en los que puede viajar tu perro. De hecho, para viajar en avión los transportines IATA son la única alternativa (ojo, que no todos los transportines son IATA, te recomiendo que si optas por uno lo sea).

Son más cerrados.

A diferencia de las jaulas no tiene barrotes, sino que son una especie de carcasa con algunas rendijas para ver y ventilar. Esto, aunque pueda parecer algo negativo es mejor para muchos perros, especialmente si son sensibles y lo que se busca precisamente es que estén más protegidos del exterior y más aislados del entorno.

Si tienes una jaula puedes imitar esto cubriéndola con una manta para tener un resultado similar.

Son más ligeros.

Aunque quizá son más aparatosos por el volumen, los transportines son más ligeros. Para tamaños gigantes (perros de hasta 50 kilos), un transportín puede pesar algo más de 10 kilos mientras que una jaula puede superar con creces los 20 kilos, lo que hace que no sean fáciles de mover para todo el mundo.

Como punto adicional para los transportines, la mayoría están preparados para que puedas ponerles ruedas, lo que facilita que lo puedas mover ya sea para transporte del perro (en un aeropuerto, por ejemplo) o de una habitación a otra.

Tienen más durabilidad.

Una de las principales ventajas de los transportines es su dureza. Aguantan muy bien tanto el paso del tiempo como los abusos de los perros y los humanos. Hay que ser muy cafre para romper un buen transportín. Además al estar más cerrados es muy difícil que el perro que está dentro pueda morder alguna de sus partes.

Los transportines son también muy fáciles de limpiar, lo que ayuda a su buena conservación. Puedes limpiarlos con una bayeta o con una manguera y quedan más que presentables para su uso.

Transportines para perros: contras.

Menor ventilación.

Como están más cerrados que las jaulas, los transportines tienen una peor ventilación interior, algo que debes tener en cuenta en lugares o estaciones calurosas. Si solo quieres usar el trasportín para interiores esto no es mucho problema, pero en exteriores calurosos debes tenerlo en cuenta.

Precio.

Esto dependerá de qué jaula y qué transportín mires, pero en general los transportines van a estar un poco por encima en precio respecto a las jaulas. No es una diferencia abismal, por lo que creo que puedes tener en consideración otros factores y si te decides por un transportín encontrarás alguno sin que haya mucha diferencia en precio.

jaula perros como elegir tamaño adecuado

El tamaño sí importa.

Uno de los factores más importantes es determinar qué tamaño de transportín o jaula necesitas.

Lo primero que debes tener en cuenta es que salvo que quieras ir cambiando de jaula cada mes a medida que el perro crece (que supongo no será así), tienes que comprar la jaula adaptada para el tamaño que tendrá tu perro cuando sea adulto.

Dicho esto, la regla es la siguiente: lo mejor es comprar el tamaño más pequeño que permita al perro estar cómodamente en su interior. Una jaula o transportín no debería tener espacio de sobra, recuerda que es una madriguera, no un adosado. Por lo tanto, el tamaño justo para que sea confortable para el perro.

¿Y qué significa qué sea confortable? El tamaño debería permitir al perro tumbarse cómodamente, girar en su interior y estar de pie o sentado de forma natural.

Cómo calcular el tamaño de tu jaula o transportín.

Si quieres ser más preciso y sacar el metro, te voy a explicar cómo las aerolíneas determinan el espacio que debería tener el perro para un viaje en avión. Necesitas tomar las siguientes medidas:

  • A: con el perro en posición natural sobre sus cuatro patas, mide la distancia desde la punta de su hocico hasta el final de su espalda, es decir, donde empieza la cola.
  • B: con el perro en la misma posición, mide la distancia desde el codo hasta el suelo de sus patas delanteras.
  • C: mide la anchura del perro en su punto más ancho, que debería ser en su caja torácica. Ojo, en ancho mirando desde arriba, no la medida alrededor del pecho.
  • D: con el perro en posición natural sobre sus cuatro patas, mide la altura desde el suelo al punto más alto del perro, que será su cabeza o la punta de sus orejas (si las levanta).

Una vez que tienes estas medidas, puedes calcular cuáles serían las dimensiones ideales para la jaula de tu perro:

  • Largo: deberá tener de largo A + la mitad de B. Esto asegurará que tu perro se pueda tumbar cómodamente teniendo espacio para sus patas delanteras.
  • Alto: deberá tener un alto igual a D, para que el perro pueda estar de pie o sentado sin necesidad de agachar el cuello.
  • Ancho: el doble de C, es decir, como mínimo dos veces el ancho del perro. Recuerda que debes asegurarte de que el perro pueda girar en su interior además de comprobar esta medida.

Estas son unas medidas creo que muy acertadas para que el perro esté confortable en el interior. Quizá a ti te puede parecer un espacio muy pequeño, pero no es así para el perro. Un transportín demasiado grande no generará ese efecto de seguridad que buscamos.

¿Todavía tienes dudas sobre usar jaula o transportín?

Puede que este elemento no te guste demasiado, lo cual es respetable, pero te aseguro que son una gran herramienta si se usa de forma adecuada y respetuosa. Para mí es uno de los 3 accesorios que toda persona con perros debe tener (junto a un Kong y una correa larga).

No es necesario que las uses a diario, ni siquiera normalmente, pero que el perro aprenda a estar en una jaula puede hacer que un imprevisto sea sencillo de solucionar o se convierta en una pesadilla. Quizá nunca pase, pero si el perro tiene que quedarse ingresado en el vete, tenéis que hacer un viaje en avión o simplemente te ocurre algo y tiene que quedarse en algún sitio… lo llevará mucho mejor si ya está habituado a estos elementos.

Si tienes dudas, seguro que cerca de ti hay algún adiestrador profesional amable (por favor, amable de verdad) que pueda ayudarte con esto. Como siempre, si no te sientes cómoda con algo no tienes por qué hacerlo, pero con unas pautas adecuadas te aseguro que puede ser muy útil.

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