Un perro puede perder la visión por muchos motivos, algo que puede ser un palo muy duro para su familia humana. Pero que un perro pierda su vista no significa que haya dejado de ser perro ni que pueda disfrutar de una vida plena y feliz. Si crees que los perros ciegos sufren, sigue leyendo.
Normalmente somos nosotros quienes ponemos las limitaciones, algo que es un error. No dejes que ideas equivocadas o preconcebidas te impidan disfrutar de una maravillosa vida con tu perro, aunque sea un perro ciego.
Por eso en este artículo quiero hablarte de 11 falsos mitos sobre los perros ciegos que no debes creerte para seguir adelante. Vamos con ellos.
1. Los perros ciegos no juegan.
Falso. Los perros ciegos corren y juegan como cualquier otro perro. También disfrutan de juguetes para morder o luchar. Incluso pueden jugar a correr tras ellos si los escuchan rodar o a encontrarlos basándose en su excelente olfato.
Yo vivo en León, donde afortunadamente tenemos algunas zonas majas para soltar a los perros (otras zonas son un desastre). Por el paseo del río me cruzo muy a menudo con un chaval que tiene 2 galgos, uno de ellos ciego, y es uno de los perros más sociables y divertidos con los que me encuentro. Le encanta saludar a todos los perros y jugar un rato con ellos. Por lo tanto, que no te engañen con este tema.
2. Los perros ciegos no son buenos para adoptar.
Falso. Para empezar, me cuesta mucho aceptar a la gente que quiere adoptar un perro pero de catálogo. Es decir, que sea pequeño, mimoso, marrón y de x raza, y si no “no me vale”.
Nuestras protectoras están llenas de perros y todos y cada uno necesitan y se merecen un hogar. No importa su tamaño, color o raza, ni tampoco si están ciegos.
Está claro que encontrar un perro que encaje con lo que buscas está genial, pero no siempre será posible y eso no es impedimento para adoptar a un perro maravilloso.
Un perro ciego es ante todo un perro, tan dulce y amable como cualquier otro. Su ceguera no debe impedir que lo adoptes.

3. Un perro ciego se choca con los muebles y puede romper cosas.
Falso. Los perros son capaces de crear un mapa mental de su zona en muy poco tiempo.
Sitúan los muebles, pueden subir y bajar escaleras e incluso saltar para subirse al sofá. Por lo tanto, es raro que rompan cosas debido a esto. Siempre puede tirar algo, pero igual que lo haría cualquier perro que no es consciente de su tamaño o de que tiene un rabo enorme que se menea.
Está claro que si pones objetos en medio a mala leche el perro se podrá tropezar y caer, pero si ya vivías con perro antes seguramente ya has aprendido que hay cosas que no deben estar a su alcance.
Sí que es recomendable prestar atención a elementos de riesgo como escaleras y colocar elementos de protección para que no pase nada. Que el perro sepa donde están no evita que en un momento dado pueda tropezar y tener un problema, así que hay que tener cuidado.
En este otro artículo te doy más consejos para hacer tu vida más fácil si vives con un perro ciego.
4. Los perros ciegos necesitan muchos cuidados.
No es cierto. La ceguera no requiere que le dediques tiempo extra al perro, ni necesitarás dejar tu trabajo para poder cuidar de él. Con el mismo tiempo que dedicarías a cualquier perro lo tendrás hecho, lo único que necesitarás es cambiar el chip y ser consciente de que tu perro no puede ver, por lo que tendrás que adaptar la forma en la que le educas.
La única razón por la que sería necesario un cuidado adicional es si el perro tiene algún tipo de cuidado médico especial, pero eso realmente puede pasar con cualquier perro, ya sea ciego o no.
Por cierto, si habías pensado no dedicar tiempo al perro, mejor no lo tengas. Pero ni ciego ni ninguno. Todos los perros necesitan que dediques tiempo a su educación.
5. Los perros ciegos cuestan más dinero.
Esto también es falso. La única razón que puede hacer que necesites gastar más dinero en el perro es si tiene algún tipo de problema veterinario, algo que puede estar asociado a la ceguera o cualquier otra cosa.
Cualquier perro, sea cual sea su condición, en un momento dado puede necesitar un tratamiento, una cirugía o una hospitalización. Por lo tanto no es un argumento que haya que tener muy en cuenta.
6. No puedes adiestrar a un perro ciego.
Error. Ver cómo se desenvuelve un perro ciego es una lección de humildad que no olvidas en la vida. Estos perros son perfectamente adiestrables y además no es tan difícil como puedes pensar.
Para nosotros es un trauma porque la vista es nuestro sentido primario, pero no es así en los perros. Olfatean mejor que nosotros y oyen mejor que nosotros. Tienen herramientas de sobra para desenvolverse. Por lo tanto el problema no lo tiene el perro por muy ciego que esté, el problema lo podemos tener nosotros.
Un perro no necesita el sentido de la vista para poder disfrutar de una vida sana y rica. Puedes enseñarle obediencia, trucos o incluso Agility, si estás dispuesto a ello.
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7. Eutanasiar o sacrificar a un perro ciego es un acto de humanidad.
Aquí es cuando ya me cago en todo.
He trabajado en clínicas veterinarias y mi experiencia es que la gente en ocasiones quiere eutanasiar a los animales para quitárselos del medio, porque le estorban, ya sea por el dinero que les cuesta, porque se ha quedado ciego y no sabe que hacer, porque se muda a otro sitio, porque tiene un problema de comportamiento…
Hostia, si tienes un perro, un ser vivo que forma parte de tu vida, apechuga y échale ganas, coño. Si tiene un problema de salud, lo tratas. Si tiene un problema de comportamiento, también lo tratas. Y si se queda ciego, pues le ayudas a salir adelante.
Un perro ciego puede oler, saborear, escuchar tu voz y sentir tu afecto. Puede disfrutar de la vida y hacer todas las cosas que hacen el resto de los perros: pasear, comer, jugar con otros perros, morder cosas, etc. Dar por hecho que los perros ciegos sufren es un error.
Eutanasiarlo no es un acto humano, es un acto cobarde y egoísta.
8. Los perros ciegos sufren o son depresivos.
No. Hay gente que piensa que los perros ciegos sufren y viven en algún tipo de depresión que les impide hacer nada y les mantiene postrados en la cama todo el día.
Solo ven la ceguera, no al perro.
Los perros ciegos disfrutan de los paseos, salir al campo, rodearse de otra gente y más perros. Como cualquier otro perro, le encantará acompañarte a todos los sitios donde vayas!
9. Los perros ciegos no sirven de perros guardianes.
Error. Un perro no detecta a un “invasor” porque le vea. Cuando el perro puede ver al cartero o al repartidor, sus otros sentidos hace rato ya le habían avisado de que estaba ahí. Por lo tanto, un perro ciego avisará igualmente cuando detecte una amenaza.
Es más, puede que el perro ciego incluso desempeñe mejor está función, ya que como ocurre en los humanos, al perder la vista se agudizan otros sentidos, de forma que puede llegar a escuchar mejor de lo que harían otros perros.

10. Los perros ciegos siempre están asustados.
Esto es un error de concepción. Cuando un perro se queda ciego adapta su comportamiento a su nueva condición, de forma que puede mostrarse más cauteloso en ciertas situaciones. Pero esto depende también de la personalidad del perro.
También es cierto que se pueden asustar de vez en cuando, cosa que es normal. Si están concentrados olfateando algo y de repente notan que otro perro que no habían percibido le toca, puede asustarse, algo totalmente razonable (en plan “epa! No te había visto”).
Pero eso no significa que los perros ciegos sean asustadizos.
11. Los perros ciegos son más agresivos.
Tampoco es cierto que los perros ciegos sean más agresivos, aunque mucha gente dice que a raíz de quedarse ciego el perro muestra más agresividad especialmente frente a otros perros o personas. Esto es fruto de la adaptación de conducta consecuencia de la ceguera, especialmente si sucede de forma rápida.
Hay perros ciegos que les cuesta un tiempo aprender a lidiar con otros perros, por ejemplo, y cuando se acercan y no saben que hacer comienzan a gruñir para salir de la situación.
Pero eso no significa que se vuelvan más agresivos, esa es una respuesta con intención comunicativa (gruñir no es ser agresivo). Ayudar al perro a adaptarse a su nueva situación aliviará esto.
¿Cómo saber si un perro ciego sufre realmente?
Si has llegado hasta aquí porque te preocupa si los perros ciegos sufren, es normal que también te preguntes cómo puedes saber si tu propio perro lo está pasando mal.
La buena noticia es que la ceguera, por sí misma, no provoca sufrimiento emocional permanente. Sin embargo, durante el proceso de adaptación sí pueden aparecer comportamientos que indican que el perro se siente inseguro o desorientado.
Eso sí, no todos los perros viven esta situación de la misma manera.
Un perro que pierde la visión poco a poco suele adaptarse muy bien.
Cuando la pérdida de visión es progresiva, el perro tiene tiempo para acostumbrarse a utilizar mucho más el olfato, el oído y la memoria espacial.
En estos casos, muchas familias ni siquiera son conscientes de que su perro está perdiendo visión hasta que el problema está bastante avanzado.
Es posible que notes pequeños cambios, como que el perro se mueve con más calma o que duda un poco más antes de entrar en lugares desconocidos, pero en general continúa haciendo una vida prácticamente normal.
Por eso, cuando alguien afirma que los perros ciegos sufren inevitablemente, está pasando por alto la enorme capacidad de adaptación que tienen estos animales.
La pérdida repentina de visión sí puede generar miedo e inseguridad.
La situación cambia cuando un perro pierde la visión de forma brusca.
En ese momento es completamente normal que aparezca un periodo de adaptación en el que el perro se sienta más inseguro.
Durante esos primeros días o semanas puedes observar comportamientos como:
- Permanecer escondido o buscar lugares donde se sienta protegido.
- Dudar antes de caminar por zonas de la casa.
- Chocar con algunos objetos mientras aprende a orientarse.
- Mostrarse más cauteloso durante los paseos.
- Rechazar momentáneamente el juego o algunas actividades que antes disfrutaba.
- Asustarse con facilidad ante ruidos inesperados o cuando alguien se acerca sin avisar.
Estos comportamientos no significan necesariamente que el perro esté sufriendo por ser ciego. En la mayoría de los casos forman parte de un proceso normal de adaptación a una situación completamente nueva.
Con paciencia y un entorno estable, muchos perros recuperan la confianza en muy poco tiempo.
¿Cuándo deberías pedir ayuda?
Aunque la mayoría de perros terminan adaptándose muy bien, conviene consultar con un veterinario o un profesional especializado en comportamiento si observas que el miedo o la ansiedad se mantienen durante semanas o incluso empeoran.
Por ejemplo, si el perro deja de comer, evita cualquier interacción social, permanece constantemente nervioso o parece incapaz de desenvolverse incluso en un entorno que ya conoce, merece la pena buscar ayuda profesional.
En estos casos, el objetivo no es tratar la ceguera, sino ayudar al perro a recuperar la seguridad y enseñarle nuevas estrategias para desenvolverse con confianza.
Al fin y al cabo, el verdadero bienestar de un perro ciego no depende únicamente de que vea o no vea, sino de que tenga un entorno predecible, una familia que le ayude a adaptarse y la oportunidad de seguir disfrutando de una vida plena.
Un perro ciego es sobre todo un perro.
Un perro ciego es un perro. Siempre que he hablado con personas que su perro se ha quedado ciego lo que percibo es que el trauma es mucho mayor para ellas (las personas) que para el perro.
Somos nosotros quienes creemos que el perro no va a ser feliz y quienes ponemos las limitaciones. Pero no debes creerte eso de que «los perros ciegos sufren».
Un perro ciego sigue siendo tan perro como el resto. Así que trátalo como tal y no dejes que falsos mitos o ideas equivocadas limiten vuestra felicidad. Pasea, sal a la calle, juega, dale la oportunidad de ser feliz y te sorprenderá de lo que es capaz.
Por algo dicen que los perros ven con el corazón.
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Este artículo se publicó el 23/03/2022 y se ha actualizado por última vez el 01/07/2026.



Tengo un perro mestizo de un año lo rescate y muerde los muebles y edredones yo trabajo y regreso después de 8 hrs y regularmente se porta bien si yo estoy el problema se origina cada tres días o así tengo otros dos perros y con ellos juega mucho .nose q hacer
Totalmente de acuerdo, mi perrita se ha quedado ciega con 6 añitos y sigue siendo la alegría de mi casa, le he adaptado todo para que no se haga daño y es juguetona, cariñosa y como era antes, un poco más asustadiza, que ya lo era, pero nada más, ni por todo el oro del mundo la dejaría por haberse quedado ciega, para mi sigue siendo mi niña pequeña