Seguro que has escuchado un montón de veces eso de «no debes despedirte del perro» o «tienes que ignorar al perro cuando llegues a casa».
La verdad, es algo que nunca me ha convencido… ¿De verdad es así cómo debo comportarme con mi perro? ¿Simplemente me creo lo que me han dicho y ya está? ¿En qué se basa esto? ¿Qué pasa si ignoro a mi perro?
Como siempre les digo a los alumnos de mis cursos: no debes simplemente creer lo que oigas por ahí (incluso lo que leas en esta web). Afortunadamente, nadie tiene el conocimiento absoluto, y menos cuando hablamos de perros.
¿De verdad debes ignorar al perro antes de salir de casa?
Durante muchos años se ha repetido esta recomendación.
La idea detrás de este consejo era sencilla. Se pensaba que si hacíamos mucho caso al perro antes de marcharnos, o si convertíamos nuestra llegada en una gran fiesta, aumentaríamos su dependencia emocional y favoreceríamos la aparición de ansiedad por separación.
Sin embargo, la realidad parece ser bastante más compleja. En este vídeo te hablo de un estudio que precisamente sugiere que puede ser mejor realizar una muestra de afecto tanto al marcharnos como al volver a casa.
Te dejo aquí el enlace al artículo original (en inglés) que menciono en el vídeo.
Otros estudios más recientes no han encontrado evidencias claras de que las despedidas o los saludos más afectuosos provoquen problemas de ansiedad por separación. De hecho, algunas investigaciones sugieren que la intensidad de los saludos y despedidas no guarda una relación directa con este problema de comportamiento.
Esto no significa que debamos convertir cada salida en una escena dramática digna de una película romántica. Pero sí nos invita a replantearnos la idea de que ignorar al perro sea una mejor opción.
¿Tu perro sufre cuando se queda solo en casa?
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El problema no es despedirse, sino generar tensión emocional.
Lo importante no es tanto si saludas o te despides de tu perro, sino cómo lo haces.
Los perros perciben nuestras rutinas. Saben cuándo cogemos las llaves, cuándo nos ponemos los zapatos o cuándo nos dirigimos hacia la puerta, y qué significa todo eso. Intentar fingir que no nos vamos o actuar de forma extraña puede hacerles sentirse incluso más confusos.
Piénsalo desde su punto de vista.
Si todos los días sales de casa y de repente decides comportarte como si el perro no existiera, evitar mirarle, hablarle o interactuar con él, estarás generando más incertidumbre que tranquilidad.
Por eso cada vez más profesionales prefieren recomendar despedidas breves, naturales y predecibles. Un simple «ahora vuelvo» y una pequeña caricia tranquila puede ser suficiente para comunicar al perro que todo está bajo control.
La predictibilidad reduce el estrés.
Esta es la razón de fondo de todo esto. Uno de los factores que más influyen en la respuesta al estrés de los animales es la capacidad de anticipar lo que va a ocurrir.
Cuando un acontecimiento es predecible, suele resultar menos estresante que cuando aparece de forma inesperada. Por eso se plantea precisamente que ocultar las señales de salida puede ser contraproducente, ya que dificulta que comprendan lo que está ocurriendo.
Muchos perros ya tienen sus propias señales de predicción cuando sales de casa (que cojas las llaves, que te pongas la chaqueta, que te acerques a la puerta, etc.). Si de repente tu comportamiento no encaja con lo que ellos creen, su estrés aumentará en lugar de reducirse.
Qué hacer en lugar de ignorar al perro.
Mi recomendación es sencilla: haz una despedida breve, tranquila y natural.
No hace falta ignorar al perro como si no existiera, pero tampoco es buena idea generar un pico enorme de emoción justo antes de salir.
Puedes acariciarle unos segundos, decirle algo con voz calmada y salir con normalidad, sin convertir la salida en un acontecimiento especial.
La mayoría de perros gestionan mucho mejor una rutina predecible y relajada que una situación llena de tensión o comportamientos extraños.
¿Y cuando vuelves a casa?
Aquí ocurre algo parecido. Muchas personas han escuchado que deben ignorar completamente al perro durante varios minutos cuando regresan.
Sin embargo, la realidad es que para muchos perros una pequeña interacción tranquila resulta perfectamente compatible con una buena salud emocional.
Lo que queremos evitar es generar estados de excitación extrema.
Si tu perro está saltando, ladrando, corriendo por toda la casa y completamente fuera de control, probablemente tenga sentido esperar unos segundos a que reduzca un poco la intensidad antes de interactuar.
Pero eso es muy diferente a ignorarle sistemáticamente cada vez que vuelves.
Tu regreso también forma parte de vuestra relación. Y para muchos perros un saludo tranquilo, una caricia o unas palabras amables forman parte de una interacción social perfectamente normal.
El objetivo no es ignorar al perro, sino ayudarle a gestionar la separación.
La ansiedad por separación no aparece porque le hayas dado una caricia a tu perro antes de salir.
Este problema está relacionado con factores mucho más complejos, como la capacidad del perro para quedarse solo, su nivel de autonomía, experiencias previas, cambios de rutina o incluso predisposiciones individuales.
Por eso, si tu perro tiene dificultades para quedarse solo, la solución no pasa por ignorarlo.
Si necesitas ayuda para solucionar el problema de ansiedad por separación de tu perro, siguiendo uno de los métodos probados que usamos los adiestradores y etólogos, te recomiendo que consultes mi curso de Ansiedad por Separación en Perros – La Guía Definitiva.
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Nota: este artículo se publicó por primera vez el 14/05/2020 y se ha actualizado por última vez el 11/06/2026.




Cuando voy a trabajar le digo que me voy…pero volvere no con tristeza y cuando vuelvo le saludo con enfasis
A mí me da igual, yo le digo a dónde voy y él se queda tranquilito y cuando llega viene a saludarme también tranquilo, supongo que es suerte pero la verdad me alivia bastante que no se altere cuando me voy.
Yo me despido cuando me voy de casa, me encanta saludarles y que me saluden cuando llego. Y a la hora de dormir les deseo una buena noche y empezamos el día con un buen día y muchas carícias y lametones. Y eso que duermen conmigo!!
Mi perra gime y se lamenta cuando vuelvo o cuando no estoynDicen que es mi culpa porque cuando la veo así la consuelo y la mimonQue tengo que hacer como si no pasara nada.nY la verdad es que no me sale de dentro ese comportamiento